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Hábitos: Lo bueno, lo malo y lo feo

Hábitos: Lo bueno, lo malo y lo feo

por
Eva Fleming

Me tomó mucho tiempo comenzar a levantarme temprano por la mañana, ponerme mis tennis y manejar directo al parque para mi caminata diaria de tres millas. Tengo que ser honesta, al principio tuve que dedicar mucha energía mental para establecer este hábito, pero cada día se me hacía más fácil y ahora cuando está lloviendo o tengo una cita muy temprano en la mañana se me hace difícil ajustar mi cerebro al cambio de actividad. Comencé a establecer este hábito cuando mis hijos eran bien pequeños y necesitaba tiempo a solas para ordenar mis pensamientos y encontrar energía. Luego el doctor me diagnosticó con la presión alta heredada de mi padre, y caminar era la única alternativa a la medicina.

Activamos nuestros hábitos todos los días desde el momento en el que nos levantamos hasta el momento en el que nos acostamos.

Algunos hábitos son automáticos. Nos levantamos, nos lavamos los dientes y practicamos buena higiene. Estas cosas las hacemos sin pensar.

Algunos hábitos cuestan mucho para establecer. Me gusta mucho leer. Se me facilita hacerlo por puro placer. Puedo pasar todo el día leyendo libros de cómo hacer esto y aquello y de preparar comidas saludables para mi familia, o literatura ficticia. Pero aunque esta es mi preferencia, también necesito leer por razones profesionales.  Entre los hábitos que más me ha costado desarrollar es leer literatura científica, en mi campo profesional. Pero después de acostumbrarme a hacerlo disciplinadamente, ya no lo pospongo, al contrario me deleita incluir este tipo de lectura en mi rotación diaria.

Algunos hábitos los queremos desechar. Me he propuesto mantenerme alejada del chisme. Al hacerlo, tampoco permito que personas negativas invadan mi espacio.

Los hábitos viejos son difíciles de romper. Basado en mi experiencia algo de lo que sí estoy segura es que los hábitos viejos son difíciles de romper y los nuevos son difíciles de formar. Pero por medio de la repetición de fracasos y éxitos es posible formar y mantener nuevos hábitos.

¿Por qué formar nuevos hábitos?  ¿Porqué mejor no vivir una vida libre sin ser regida por tanta disciplina? Neurocientíficos han trazado nuestros comportamientos de cambios de hábito a una parte del cerebro y el proceso de tomar decisiones a otra parte del cerebro. Pero tan pronto como los comportamientos se hacen automáticos, la parte que toma decisiones en el cerebro descansa.

Investigaciones de la Universidad de Duke han mostrado que un 40% de lo que hacemos está determinado por nuestros hábitos. ¿Te imaginas si tuvieras la capacidad de hacer ciertas tareas de forma automática sin darle tanta mente, liberando así espacio en tu cerebro para vivir de forma más productiva? Esto es lo que hacen los buenos hábitos. Los buenos hábitos diarios nos traen energía; mientras que los malos hábitos nos consumen. Esta es la realidad.

Comienza a hacer pequeños cambios hoy mismo, para que cuando cumplas 75 años de edad, puedas levantarte más saludable y feliz debido a los buenos hábitos que implementaste hoy día.

La clave de formar buenos hábitos es planear y tomar las cosas un paso a la vez. Planea lo que deseas hacer diferente, ponlo en tu calendario y cúmplete a ti mismo esa promesa. Toma pequeños pasos, fáciles de implementar, hacia la meta que te has trazado. Las personas que tratan de hacer todo en un solo día, muy raramente son exitosas. Yo comencé caminando media milla al día. Era todo lo que mi estado físico y emocional me permitían hacer en ese entonces. Poco a poco comencé a añadir unos pasos a mi caminata diaria. Tengo amigos que corren hasta 10 millas al día, los admiro, pero no los envidio. Hago lo que puedo pero insisto en ser constante.

Es más fácil alcanzar el éxito por medio de pequeños cambios diarios repetidos. Así que ya sea que desees dejar de posponer tu tarea, dejar de morderte las uñas, dejar de fumar, comer menos comidas dañinas, recurrir al chisme, o llenarte de negativismo, comienza con pequeño pasos, poco a poco, hasta que alcances el éxito.

Los hábitos tienen mucha influencia en la forma en la que pensamos, actuamos y nos sentimos. Somos el resultado y la suma de nuestros hábitos. Así que no lo pospongas más, haz una inversión en ti mismo. Tú lo vales.

¿Cuales hábitos quieres iniciar tu? ¿Cuales quieres desechar?  Cuéntanos en la sección de comentarios en la parte posterior.

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“Adulting” básico: Preguntar porqué es importante

“Adulting” básico: Preguntar porqué es importante

por
Eduardo Morales

A medida que pasan los años y evaluo mi vida, me doy cuenta de que los 20’s tienen mucha influencia en cómo serán las próximas etapas de nuestra vida. ¿Porqué? Pues porque en los 20’s ocurren muchas transiciones: Pasas de la secundaria a la universidad, de la universidad a la carrera profesional, de la soltería al noviazgo, (y después, quizá como en mi caso, a la soltería una y otra vez), y después, al matrimonio y muy posiblemente viene la llegada de la cigüeña. En realidad, este es un tiempo para conocerse a fondo, ver el mundo y vivir experiencias con amistades. Estas experiencias son oportunidades únicas en la vida. Estas son las memorias que se convertirán en “aquellos buenos viejos tiempos”. Y la verdad, si no tenemos cuidado, estos años se nos pueden ir volando, a menos de que seamos intencionales al proponernos una visión y una vida con propósito.

Es tan importante tener una visión para tu vida. Sin una visión, puede que estés muy ocupado en cosas sin sentido. La idea es tener un propósito e intención en lo que haces. ¿Qué es lo que realmente quieres hacer con tu vida? ¿Porqué hago lo que hago actualmente?

Estas son preguntas que me he hecho durante tiempos de transición. Al tiempo que me pregunto y evaluo, creo que una buena pregunta para hacerse es “¿por qué?” La mayoría de nosotros, cuando éramos niños, constantemente enfadábamos a nuestros padres preguntándoles el ¿porqué? de las cosas. “¿Porqué pasa esto? ¿Porqué haces eso? ¿Porqué esto? Porqué lo otro? Sí, puede tornarse enfadoso, pero he aprendido que preguntarnos el por qué de las cosas nos permite contestar y explicarnos claramente, porqué hacemos lo que hacemos

Por varios años ya, he hecho varios trabajos a la vez, adquiriendo mucha y gran experiencia. Creo que la manera mas rápida de encontrar lo que nos gusta es tomar varios roles y descubrir qué nos gusta y qué no nos gusta. Aun más, es en estas experiencias puedes evaluar si lo que haces es algo a lo que quieres seguir dedicándote o no. Saber dónde estás parado y a dónde quieres llegar – eso es tener visión. Cuando tienes una dirección clara de a dónde quieres llegar en tu vida, tu jornada espiritual, tu matrimonio, o tu carrera, puedes determinar mejor cuales de las cosas que actualmente haces en tu vida o que se crucen por tu camino en el futuro, serán de beneficio para ti o te causarán daño.

Aquí te van algunas ideas prácticas que pueden ayudar a guiarte en el proceso de establecer una visión.

Identifica lo que te apasiona y tu manera de trabajar. Ver patrones en tu vida o intereses que coinciden y asesoras tus habilidades, puede ser una buena mezcla de información que ayude a guiarte en cuanto en qué quieres invertir tu vida los siguientes años. ¿En qué eres bueno? ¿En qué no eres tan bueno? ¿Cual es tu historia? ¿Existen asignaciones en las que te encuentras continuamente o a las que te postulan tus compañeros? Utiliza estas preguntas como guía para desarrollar tu visión.

Tómate el tiempo para respirar. Una pregunta común en entrevistas es ¿Dónde te ves en 5 años? A veces estamos tan ocupados trabajando en el día a día que perdemos el enfoque de porqué nos dedicamos a esto desde el principio. Es importante tomarse el tiempo para recordar y reenfocarse, de lo contario, será muy fácil desgastarnos y quemarnos. Mas allá de esto, podríamos encontrarnos en un momento donde hemos perdido la visión.

¡Escríbelo! Creo firmemente que somos más aptos a seguir con una meta hasta el final o con una idea cuando la escribimos y la mantenemos a la vista. Así como las escrituras, si la grabamos en nuestros corazones, si la meditamos día y noche, se convertirá en parte de nuestro ser. La realidad es que solemos olvidar, y cuando olvidamos perdemos el enfoque. Tener un recordatorio visual nos mantiene enfocados y nos ayuda a combatir el olvido.

Haz la pregunta del millón, ¿Porqué? Hazte (y pide a aquellos cercanos a ti que te hagan), las preguntas difíciles. No se trata siempre de encontrar consejo u opinión, sino de permitir a mentores, o a tu red de apoyo, que te hagan preguntas que te pongan a pensar y te permitan ver las cosas desde otra perspectiva. Todos tienen una opinión y consejo que dar. Además, puedes buscar a tu alrededor hasta encontrar a quien reúna todo lo que buscas y aun así, no siempre es lo mejor.

Cuando pienses en dejar huella en tu cultura, tu mundo, tu iglesia, tu vecindario, tu familia, comienza con una visión. Aprender más sobre ti, tus habilidades, tus pasiones, puede ayudar a guiarte a entender tu propósito. Cuando empiezas a vivir tu propósito, eso te llena de confianza, porque estás en tu elemento. Tomar el tiempo para procesar por ti mismo, en todas la áreas en las que estas involucrado, te ayudará a desarrollar una visión. Así que vuélvete como un niño pequeño por un momento y pregúntate los “¿Porqués?” Creo que te encontrarás desarrollando un estilo de toma de decisiones que será más visionario, que circunstancial.

¿Tienes una visión y propósito para tu vida? Comparte con nosotros tu experiencia en la sección de comentarios en la parte posterior.

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Cómo Amar a su Pareja, aun en su Peor Momento

Cómo Amar a su Pareja, aun en su Peor Momento

por
Dr. Charles y Elizabeth Woehr

Hay una película vaquera protagonizada por Clint Eastwood, titulada: El Bueno, El Malo y El Feo. Bueno, los humanos podemos ser así. De hecho, en cada persona, aun en usted y en su pareja, existe el potencial en algún momento de su vida, de exhibir acciones o actitudes que podrían clasificarlos como buenos, malos, y ¡hasta feos! Es muy fácil querer a una pareja cuando demuestra su lado bueno. Es un poco más difícil hacerlo cuando demuestra su lado malo. Es aun más, más difícil amar a una pareja que está mostrando su lado feo – en su peor momento.

Para poder AMAR a su pareja durante sus peores momentos, usted debe desarrollar, desde el principio de su relación, una base sólida. Aquí le damos los cuatro elementos que debe integrar a esa base, y que le prepararán para AMAR en todo tipo de situaciones:

 

A – Abra su corazón y sus sentimientos ante su esposo(a). Esto ayuda a crear lazos de intimidad que los sostendrán en los tiempos difíciles.

M – Mantenga su mirada en el largo plazo y no solamente en lo inmediato. Es fácil desanimarse por algo temporal o pasajero, pero si su perspectiva es a largo plazo puede recordar los buenos tiempos pasados y esperar tener muchos más en el futuro, una vez superado lo inmediato.

A – Aprecie las áreas de fortaleza que cada no tiene, sus habilidades, sus dones, sus fuerzas de carácter. Estos elementos serán clave en resistir los tiempos de desencuentro, pues aportarán lo que se necesita para seguir adelante hasta encontrar la solución a lo que venga.

R – Ría con frecuencia con su pareja. El buen humor es importante para recobrar el acercamiento.

 

¿Quiere amar a su pareja en su peor momento? Comience a amarle en su mejor faceta y ponga a trabajar el A.M.A.R a su favor, al tiempo que se prepara para sobrellevar hasta las tormentas mas fuertes que inevitablemente vendrán en el mar de la vida como pareja. Después, durante su jornada por la vida, mientras reflexiona ante los momentos difíciles que hayan pasado, ¡se sentirá muy feliz de haberlo hecho!

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Las Memorias que No Desvanecerán

Las Memorias que No Desvanecerán

por
Dr. James Hommowun

Esta semana, quien fuera mi compañero de departamento en el colegio vino a la ciudad a ver a su familia y pasó a mi casa a visitarnos una tarde. Después de 20 minutos de ponernos al día junto con mi esposa y mis entusiasmadas hijas, la mayor de mis hijas corrió al cuarto de al lado a tomar una tableta y regresó y le preguntó ¿Quieres jugar ajedrez? Me pasé media hora viendo a mi viejo amigo (quien es tan listo como yo) casi perder su primer juego de ajedrez ante mi hija –  en sus propias palabras, solo se salvó porque ella le mostró un error que él estaba cometiendo y fue entonces que pudo cambiar su suerte.

Quizá deba mencionar que mi viejo amigo es un brillante diseñador de video juegos y sabe más sobre la historia y el desarrollo del ajedrez y sus variantes que yo jamás pueda siquiera pensar en igualar.

No hace falta decir, que me sentí increíblemente orgulloso de mi hija. Y conste que yo no la preparé para que lo retara, ni tampoco hubiera esperado que estuviera tan cerca de ganar ante otro adulto experto. (Quizá debí hacerlo pues apenas la semana pasada me ganó a mí, pero obviamente no puse suficiente atención.)  Pero la razón por la cual viví esta gran experiencia es porque el año pasado me tomé el tiempo para enseñarle a mi hija a jugar ajedrez y pasé tiempo jugando con ella. Ella lo aprendió, siguió practicando – y la verdad es que cada día se pone mejor al derrotar a sus contrincantes de computación más débiles en la tableta, y le entusiasma participar en el club de ajedrez de la biblioteca este verano como una de las jugadoras más jóvenes – ha excedido en muchas ocasiones el poco esfuerzo que yo puse al principio – el “esfuerzo” de divertirme con mi hija.

Nos ocupamos tanto en el día a día que perdemos la noción del tiempo que pasamos (o no pasamos) con la gente más cercana a nosotros, la gente que vemos diariamente – y esta falta pasiva de negligencia no intencional (no estamos tratando de no pasar tiempo con nuestros hijos, es solo que estamos atendiendo otros asuntos que demandan de nuestro tiempo) está teniendo el impacto más grande en las personas más chiquitas. Los niños prosperanante la interacción con sus padres, aman lo que nosotros amamos y quieren desesperadamente ser como nosotros, pero tenemos que darles hasta el más mínimo ánimo y ellos florecerán rápidamente ante nuestra mirada.

¿Si yo no hubiese pasado tiempo jugando con mi hija, hubiera podido contestar a más e-mails? ¿Darle “like” a más publicaciones en Facebook? ¿Hubiera visto un episodio más de Velvet en Netflix? ¿Hubiera terminado otro capítulo de mi libro? Claro que pude hacerlo. ¿Recordaré todo eso en un año? Lo más probable es que no. ¿Recordaré el brillo en los ojos de mi hija y la alegría genuina de mi compañero al jugar con ella – algo que sucedió solo porque yo había jugado con ella antes? Absolutamente. Probablemente por el resto de mi vida.

Sabemos que encontrar el tiempo y balancear todas las tareas que tenemos los padres es difícil – es otro trabajo de tiempo completo encima del trabajo que ya tenemos, y el horario es de 24/7. Por esta razón, Lazos de Familia lleva a cabo una serie de podcasts cortos que ayudan a padres jóvenes (y no tan jóvenes) para que puedan lidiar con los desafíos que todos enfrentamos – sabemos que la cosa está difícil, pero no tienen que enfrentarlo solos. Te invitamos a darle un vistazo a nuestro podcast, The Struggle is Real, o a descargar la app de Familia Bridges disponible en Apple Store y Google Play para obtener tips prácticos de cómo deshacerte de los quita-tiempos que no recordarás y cómo hacer el tiempo para las memorias que nunca desvanecerán.  Tómate el tiempo de jugar con tus hijos – ajedrez, béisbol, lotería, a las muñecas, el juego no importa. Quizá te sentirás ridículo, abrumado, o se te hará difícil enfocarte – pero las recompensas son increíbles, y llegarán cuando menos las esperes, y esos son los momentos que valen la pena vivir.

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Los Beneficios de Desconectarse para Conectarse

Los Beneficios de Desconectarse para Conectarse

por
Damaris Bran

Cuando mi hijo Jeremy tenía 3 años, mi esposo y yo aprendimos una valiosa lección a través de la consejería matrimonial respecto al uso de la tecnología y la dinámica familiar. Decidimos intencionalmente no usar la tecnología durante la hora de la cena con la sola intención de promover la comunicación entre nosotros. Sin pensarlo dos veces, incluimos a nuestro hijo en esta dinámica. No les voy a negar que, al principio, por malos hábitos que habíamos adquirido cuando nos casamos, nos costó mucho respetar esa regla y romper con el mal hábito, pero con el tiempo se convirtió en el mejor momento de nuestro día. Cinco años más tarde, nació nuestra segunda hija Rebeca y naturalmente se integró a nuestra regla y ya cultura familiar.

Hoy día mis hijos ya son adolescentes y hasta el sol de hoy ambos respetan profundamente la regla de “no tecnología durante la cena”. Ellos son adolescentes como cualquier otro, con sus celulares a donde quiera que van. Los usan con frecuencia y en ocasiones hasta se los hemos tenido que quitar porque no cumplieron con alguna responsabilidad importante. Pero la diferencia entre ellos y muchos chicos en los Estados Unidos es que ellos han aprendido a mantener la conexión humana con la familia y amigos.  Ambos son muy verbales con sus sentimientos y comparten todas las cosas que les han pasado durante el día. Muchas de esas pláticas son profundas y tienen que ver con la oportunidad que mi esposo y yo tenemos de guiarlos por la vida. ¿Cómo hemos logrado tener dos adolescentes tan saludables a la hora de conectarse emocionalmente? Siguiendo una simple regla, separar por lo menos una hora al día intencionalmente para habla y compartir sin ningún tipo de tecnología que nos interrumpa.

La tecnología representa una amenaza en la salud mental de nuestros hijos. Hay estudios que sugieren que hoy experimentamos un fenómeno llamado“adicción a internet”. El problema que se presenta cuando los chicos se vuelven completamente dependientes de la conectividad a internet y que incluso puede llevarlos a tener síntomas de angustia, ansiedad y violencia si no tienen acceso a la red, además de generar alteraciones cerebrales similares a las que genera la adicción al alcohol y drogas. Según los especialistas, esta adicción puede llevar a las personas a sufrir de depresión, nerviosismo, irritabilidad, pánico y poco interés en convivir con otras personas. Esto puede no solo aislar a nuestros hijos de su mundo social, pero privarlos de una niñez plena.

¿Qué podemos hacer para prevenir que este fenómeno social afecte a nuestros hijos? A continuación, unos consejitos que les pueden servir:

Los padres somos el ejemplo: Las mamás y los papás modernos están familiarizados con el uso de la tecnología, más que cualquier otra generación. Por este motivo, con frecuencia se les hace difícil separarse de sus dispositivos. Cuando esté con sus niños, deje los teléfonos inteligentes a un lado y converse o juegue con ellos, entre otras cosas. Las posibilidades de hacer algo juntos sin tecnología son infinitas.

Establezca un horario fijo para usar la tecnología: Como parte de su rutina diaria, establezca periodos para el uso de los dispositivos. La Asociación Americana de Pediatría recomienda limitar el uso de tecnologías a menos de dos horas al día para niños mayores de dos años. Por otro lado, evite exponer a niños menores de dos años a cualquier tipo de pantalla.

Limite el uso durante las comidas: Comer en la mesa mejora el ambiente de unión familiar y fomenta hábitos saludables. Evite que los niños coman frente al televisor o que utilicen celulares o tabletas, pues esto les quita el apetito y el interés por la comida.

Fomente la actividad física: Cuando los adultos hablamos de ejercicio, pensamos en correr o levantar pesas. Sin embargo, en el caso de los niños hacer ejercicio significa jugar y estar físicamente activos.

Algún día sus hijos crecerán, serán adolescentes y luego adultos que levantarán el vuelo en la vida. Lo más valioso que se llevarán con ellos son los recuerdos que tendrán de su familia, que luego imitarán en la propia. Seamos padres y madres intencionales en la educación de nuestros hijos y volvamos a la tecnología una herramienta que nos ayude y facilite la vida en muchos sentidos, pero no permitamos que la tecnología nos domine y marque el paso en el que debemos educar a nuestros hijos.

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¿De qué está hecho un Buen Amigo?

¿De qué está hecho un Buen Amigo?

por
Analiese Fernández

En días cuando tenemos el ánimo por los suelos o en aquellos en que nos sentimos en la cima de la montaña, tendemos a apoyarnos en nuestras amistades. Una de las áreas de mi vida en la cual continuamente me esfuerzo en invertir es el de las amistades. Como milenial, a medida que pasa el tiempo, me doy cuenta de que las amistades duraderas son más difíciles de establecer. Cuando tienes una, te das cuenta de que es un tesoro valioso y haces lo que esté a tu alcance para cuidarla. ¿Están de acuerdo?

Siempre he tratado de mantener pequeño e íntimo mi círculo de amistades. No deseo tener un mundo de gente al que pueda llamar amigos, sino dos o tres personas con una manera de ver la vida similar a la mía y que quieran compartir y navegar esta jornada llamada vida conmigo. Recientemente me mudé a Arizona desde la Florida junto a mi esposo. Recién casados, dejamos atrás nuestras vidas y todo lo que conocíamos para iniciar un nuevo capítulo al otro lado del país. Yo dejé mi trabajo, ambos dejamos a nuestras familias, nuestros hogares, y la seguridad y área de confort. También dejamos atrás valiosas amistades.  Aquellos que han pasado la prueba del tiempo y que han caminado junto a nosotros durante algunas temporadas claves de nuestras vidas. Mi esposo y yo somos muy bendecidos de tener amistades tan bellas que extrañar.  Sabemos que nuestros amigos en casa siempre tendrán un lugar preciado en nuestros corazones; pero, mi esposo y yo sabemos que también es importante conectar con la comunidad. Dicho esto, estando en una nueva ciudad como mileniales, nos cuestionamos por dónde empezar. Se siente como iniciar de nuevo. ¿Qué es exactamente lo que compone a un buen amigo?

Cuando me hago esa pregunta, inmediatamente pienso en Sara, mi amiga más cercana, quien ha estado ahí para mí en los años más recientes de adultez. Nos apoyamos mutuamente en temporadas de soltería; asegurándonos de no desanimarnos. Fuimos la voz de la conciencia la una de la otra cuando el resto del mundo intentaba desviarnos. Nos recordábamos la una a la otra nuestro valor y que, durante la espera, tendríamos nuestra amistad para cultivarla y verla crecer.

Poco tiempo después, ambas conocimos a los hombres que después se convertirían en nuestros futuros esposos.  Cuando se llegó mi tiempo para casarme, vi la amistad de Sara en un nuevo nivel. Un nivel de amor y sacrificio que atesoraré para siempre. Cuando yo me comprometí, Sara ya se había convertido en una maravillosa esposa y nueva mama. En medio de la gran transición en la vida de Sara, ella jamás se titubeó para hacerse disponible en cada detalle de la planeación de mi boda (aun cuando vivía a una hora de distancia de mi). Cuando reflexiono sobre la planeación de mi boda, pienso en Sara quien se sacrificó con toda la disposición y el gusto del mundo para asegurarse de que mi día especial fuera una realidad.

Así que cuando pienso en las cualidades de un buen amigo, recuerdo que debo rodearme de personas con maneras de pensar similares a la mía. La manera en la cual yo describiría eso es rodearte de personas que estén dispuestas a correr a tu lado por la vida. Personas con valores, cualidades, intereses y pasiones en común. Aquellos que no te alejarán de todo aquello que Dios te ha llamado a ser, sino que, te empoderen a seguir hacia adelante. Un buen amigo es alguien leal y que te apoya pero que también te dará ese amor firme cuando lo necesites, si eso significa que te ayudará a ser una mejor persona.  La Biblia dice en Proverbios 27:17, “El hierro se afila con el hierro, y el hombre con el trato con el hombre.” Quizá puedes considerar el amor firme como una oportunidad de aprendizaje y asegúrate de devolverlo a tu amigo el día que él/ella lo necesite. También, el ser capaz de expresar empatía y de ser un buen escucha son cualidades importantes en una buena amistad.

Dentro de todo, el pensamiento que me viene a la mente una y otra vez es el esforzarse por tener amistades que den vida y que sean intencionales.  Amistades que te hagan sentir rejuvenecido y motivado al final de una conversación. Una amistad donde esa persona y tú puedan comprender realmente el sentido del humor del otro y se rían mucho y seguido. Como mileniales, aprendemos de primera mano sobre la “adultez” y los desafíos que vienen con ella en ocasiones, así que la risa es esencial y liberadora. Esfuérzate por ser intencional donde ambos hagan el mismo esfuerzo por cultivar su amistad. Cuando yo pienso en “cultivar”, pienso en jardinería; en preparar y cuidar de las plantas para que un día puedan dar fruto. Cuando aplicamos esta mentalidad a nuestras amistades, cuidarlas y ser intencionales, podemos tener la esperanza de verlas

¿Cuales otras cualidades añadirías para ser un buen amigo/a? Cuéntanos en la sección de comentarios.

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¿Quién es responsable por limpiar el desastre?

¿Quién es responsable por limpiar el desastre?

por
Bill Ferrell

¿Debería uno construir una casa con flores en las ventanas y un jardín a la entrada y agradecer a Dios, y al mismo tiempo darle la espalda al mundo y su inmundicia? ¿No es la reclusión una forma de traición – de abandono? Soy débil e insignificante, pero quiero hacer lo que es correcto. – Hans Scholl, 1942

 

Fe en Acción

Hans Scholl, junto a su hermana Sophie, lideraron el movimiento de resistencia clandestino “La Rosa Blanca.” Desde junio de 1942 y hasta su arresto, Hans y Sophie junto a varios estudiantes de la Universidad de Múnich secretamente escribieron y distribuyeron panfletos anti-nazis en su campus y en comunidades cercanas. En cuatro días, fueron detenidos, acusados, juzgados, convictos y ejecutados.  En cuestión de semanas, otro miembro de “La Rosa Blanca” se encontró con el mismo destino. Los hermanos Scholl comenzaron su fe en Jesucristo en la Universidad. Leer la Biblia durante los sucesos de ese tiempo y en su cultura les ayudaron a crear una visión sobre lo que es verdaderamente cierto y correcto.

Muchos alemanes, incluyendo algunos cristianos, decidieron mantenerse silencios y no hacer nada para resistir a Hitler y su régimen Nazi. Otros acogieron la ideología malévola Nazi. Pero la fe de los hermanos Scholl los llevó a tomar acción en lugar de quedarse con brazos cruzados ante lo que sucedía.  Tenían una visión de cultura que puede ser resumida de esta manera:

              Somos cristianos, y somos alemanes; por lo tanto, somos responsables por Alemania.

Ellos entendían que era su responsabilidad, ordenada por Dios, de vivir su fe dentro de su cultura. Defender lo que es correcto y luchar contra aquello que fuese malvado no era opcional. Tenían que intentar corregir los males que se habían cometido en su mundo.

 

Salvados para Algo

A los cristianos nos encanta hablar sobre cómo Cristo nos salvó denuestros pecados y deljuicio. Los hermanos Scholl tenían una visión que iba mucho más allá. También creían que ellos habían sido salvos paraalgo. Específicamente, creían que Dios los había salvado para un ese momento en particular de la historia de Alemania. Para defender lo que era correcto. Para marcar la diferencia en un mundo roto.

Yo creo que Dios nos ha salvado a ti y a mí para una noble labor. Nos ha llamado a marcar la diferencia en nuestra cultura. En este momento particular de nuestra historia. No debemos quedarnos de brazos cruzados – felices por tener un hogar seguro, mientras vemos que el resto del mundo se viene abajo. Esa sería una forma de traición – de deserción.

No te equivoques. No nos engañemos. Somos responsables por nuestros semejantes.

 

Salvado para tu Vecino

Jesús contó la historia de un hombre judío que caminada de Jerusalén a Jericó cuando fue golpeado, robado y dejado tirado para morir. Un sacerdote y un hombre religioso pasaron rápido por donde yacía el hombre, racionalizando su indiferencia de porqué el hombre no era su responsabilidad.

Pero el tercer hombre – un Samaritano, se detuvo, curó al hombre y le salvó la vida. *Es importante notar que en ese tiempo existía una hostilidad latente entre judíos y Samaritanos.

Después de contar esta historia, Jesús le pregunto a un experto de la ley, “¿Cual de estos tres crees que fue un buen vecino al hombre que cayó en manos de los ladrones?”

El experto respondió, “El que tuvo misericordia de él.”

Jesús le dijo, “Ve y haz lo mismo.”

Dios nos ha dado un gran privilegio y honor. En este mundo roto (el cual incluye nuestro propio quebrantamiento) somos llamados a ser buenos vecinos con toda la gente.

De igual manera que Hans y Sophie Scholl y el Samaritano lo hicieron – tomemos responsabilidad por el quebrantamiento que encontremos a nuestro alrededor – en nuestra nación, en nuestras ciudades, en nuestras comunidades, en nuestros vecindarios.

Rechacemos la indiferencia y elijamos amar a nuestro vecino.

¿De cuales maneras puedes ser tu un buen vecino? Cuéntanos en la sección de comentarios.

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Resolviendo Conflictos

Resolviendo Conflictos

Por Bill Ferrell

¿Dónde está usted en su matrimonio / hay una relación significativa? ¿Se siente preparado para dialogar en la solución de conflictos? ¿Te acercas a tu cónyuge de una manera saludable con el fin de abordar los problemas, o eres de los que evitas el conflicto?

Como cada jueves por la noche, recogí a mi esposa en el aeropuerto. Ella viajaba por razones de trabajo e irla a buscar, era parte de nuestro ritual semanal. Este encuentro siempre fue un momento importante para nosotros.

Mientras nos dirigíamos, a través de Chicago, hasta nuestra casa, nos reconectábamos. Ella me hablaba de su día y yo sobre el mío. Describí una conversación que tuve con el vecino. Se trataba de un conejo y un tomate grande podrido. Ella rió. Me reí. Nos sentimos conectados. ¡Ah! La vida es buena.

Una vez que llegamos a casa fue a la despensa para buscar unos panecillos de Trader Joe. Ella ama sus panecillos. Ella abrió las puertas, miró, y de repente una expresión de perplejidad cruzó su rostro. Ella me miró y preguntó: “¿Compraste los panecillos esta semana?” “No”, le dije.

Miró de nuevo dentro de la despensa, así se quedó por un minuto. En silencio. Hace poco nos habíamos conectado, ahora, de repente, estábamos desconectados. Sin decir una palabra más, caminó por las escaleras hasta llegar a nuestro dormitorio.

Estaba confundido. ¿Qué pasó? ¿Por qué el cambio repentino? Puedo ser un poco lento, pero he estado casado el tiempo suficiente para saber que algo no está bien. Volví a poner en orden los acontecimientos desde que la había recogido. Nos habíamos abrazado, hablamos sobre nuestros hijos, discutimos sobre el próximo fin de semana, le conté la historia del conejo y el tomate, entramos, ella miró en la despensa, y luego fue entonces cuando sucedió.

El sonido del silencio.

Esa fue mi primera pista. En realidad, mi única pista. Pero eso fue suficiente. No había panecillos. Yo sé que ella ama a sus panecillos, pero no podía ser eso. ¿O sí?

Me quedé en la cocina y miré el reloj. Eran las 10:30 de la noche. Tuve que tomar una decisión. ¿Voy arriba a tratar de resolver esto con ella esta misma noche, o lo que creo que es “esto”? Sé por experiencia que tomará tiempo y trabajo. ¿O sigo su ejemplo, guardo silencio, apago las luces, y me voy a dormir? Yo sabía la respuesta antes de considerar seriamente la pregunta.

Subí las escaleras y me metí en la cama. Me tomó un par de preguntas para llegar a la raíz del problema de su malestar. No era la falta de panecillos. No era una verdadera sorpresa. Eso fue sólo el “disparador” de los sentimientos que había experimentado durante los años de nuestro matrimonio -sentirse descuidada y sin amor.

Así que me senté en la cama y escuché. Trabajé por no estar a la defensiva o criticarla. El resultado final fue que se sintió amada y valorada y la conexión que teníamos antes fue restablecida. Pero en realidad era mucho más fuerte.

Anteriormente, había pasado demasiados años evitando conflictos en el matrimonio, lo que había dañado nuestra relación. Yo había tenido miedo de lo que podría suceder si abordaba con ella cuestiones difíciles. Así que yo había elegido el camino de no poner resistencia. El resultado fue un matrimonio carente de verdadera intimidad.

Un día, durante la lectura de la Biblia, Dios me habló de cómo había sido mi matrimonio en este pasaje de la Escritura:

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”

Josué 1:9

Dios estaba alentando a Josué para ser el líder. Él lo había creado para serlo- y no tener miedo. No había necesidad de tener miedo, porque Dios estaba con él.

Este no es un versículo típico sobre el matrimonio. Sin embargo, era exactamente lo que necesitaba oír. Necesitaba ser fuerte y valiente para ser el esposo que Dios me había llamado a ser. Que necesitaba rechazar la pasividad y tomar la iniciativa para resolver el conflicto.

En los últimos seis años hemos trabajado mucho en nuestro matrimonio. Se ha requerido confiar en Dios a través de algunas discusiones tan honestas como difíciles. Ha habido mucho dolor – pero ha sido dolor con propósito.

En el camino, constantemente, nos hemos animado a ser fuertes y valientes, porque Dios está con nosotros. El resultado es un matrimonio que es mucho más grande que cualquier cosa que jamás podríamos haber imaginado.

Acerca de Bill y Leslie Ferrell

Bill y Leslie han estado casados por 31 años, tiene 2 hijos y 2 nietos adorables de 1 y 3 años. Bill ha estado en el ministerio vocacional toda su carrera adulta y actualmente es el director ejecutivo de Pinnacle Forum – un ministerio de formación de líderes. Leslie es la CEO de Big Idea, Inc., creadores de Veggie Tales y.. ¡sigue amando sus Panecillos!

Bill and Leslie Ferell
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30 días con devocionales

Este recurso puede ayudarte y a tu familia tener en encuentro con las Escrituras y hacer conexiones más profundas con Dios y con tu familia. Fue escrito para ser usado durante el mes de junio, sin embargo, ustedes pueden usarlo en cualquier momento. Sugerimos que comiencen un viernes con el Día 1 porque algunas actividades están diseñadas para el fin de semana y la adoración del domingo. ¡Que Dios los bendiga!

Aplicación de Lazos de Familia

¿Son los libros muy “anticuados” para ti? Esta aplicación personalizada te dará acceso a recursos para administrar tu propio desarrollo o hasta puedes hacer este trayecto con un grupo de amigos. ¿Que esperas?

Mi Papá, Mi Inspiración

Mi Papá, Mi Inspiración

por
Verónica Vásquez

Si me preguntas quién es la persona que más admiro en el mundo, te diría una y otra vez, Israel Vásquez. No, no es una celebridad; sus vecinos apenas conocen su nombre. No es un profesionista, limpia los pisos de una compañía. No es un erudito, dejo de ir a la escuela cuando iba en segundo año de primaria porque su papá le enseñó que la educación no era necesaria para alcanzar el éxito. ¿Quién es ese hombre?, te preguntarás. Ese hombre es mi padre.

A sus 62 años de edad, aun anda y corre como un adolescente. No tiene botón que lo pare, especialmente los fines de semana. Yo lo veo y quisiera tener la misma energía que el tiene. Y no solo está lleno de energía, deberías ver cuanta fe tiene y cuanto Dios le ha bendecido. Ha sido una inspiración no solo para mi, sino para otras personas que lo conocen y déjame contarte porqué.

Mi papá nació y creció en Cuetzala, Guerrero, México. Es el quinto de once hijos. Su familia fue desterrada del pueblo porque la gente creía que su padre formaba parte de la mafia y que era un “peligro” para el pueblo. Mi abuelo y su familia se fueron del pueblo a vivir a una montaña donde no había electricidad. Mi papá se convirtió en el hombre de la casa a la edad de ocho años, cuando su padre fue asesinado. No tuvo otra alternativa que trabajar en el campo de sol a sol para poder dar a sus hermanos la educación que merecían.

Mi padre era tan analfabeta que ni siquiera sabía cuándo era su cumpleaños o cuantos años tenía. No fue hasta que tenía 16 que le preguntó a su mamá que si podía engordar un marrano para su cumpleaños. Mi abuela le dijo, “¿Y para qué? Tu cumpleaños fue hace tres meses, no tiene caso.” Mi padre veía la necesidad de superarse pero no tenía el dinero para hacerlo. Intentó cruzar la frontera no una, sino dos veces en 1977. Así que sí, estás en lo correcto si crees que mi papá es un inmigrante.

Su destino era Chicago y al segundo día de su llegada y sin saber el idioma, una frase sencilla como “excuse me” le dio la oportunidad de un trabajo. Fue lavaplatos de un restaurante localizado en la ciudad con vista al que fuera el edificio John Hancock. En los siguientes 10 años, ya había conocido a mi mamá, habían tenido a dos hijos (mis hermanos) y acababa de comprar su primera casa en Wheeling, IL.

Dos años mas tarde, en 1990, llegó su mayor dolor de cabeza; yo, su hija más chica, Verónica. Cuando niña, recuerdo que mi mamá me dijo que se iba a casar con mi papá. Yo me colgaba de la chapa de la puerta de la cocina y lloraba inconsolablemente porque no quería que se casara con aquel señor chaparrito al que yo llamaba papá. Hasta el día de hoy, se ríe de mi y de lo que dije pero honestamente, me alegro de que mi mamá no haya tomado en cuenta mi consejo y que sí se haya casado con el.

No fue hasta mis años de adolescencia que entendí porqué mi papá no sabía leer ni escribir bien. Comprendí su pasado y comencé a ver el gran esfuerzo que ha hecho todos estos años para poder darnos lo mejor.

Lo poco que sabía de leer y escribir lo aprendió porque había practicado con un libro, la Biblia. Escribía versos de la Biblia una y otra vez, tanto que para mi regreso a clases todas mis libretas habían desaparecido porque el las usó todas. Me sentí con la obligación, no solo como hija pero como alguien que había sido inspirada por su historia, de ayudarle a crecer. Así que leíamos la Biblia juntos. Nuestro verso favorito es Deutoronomio 6:

Estos son los mandamientos, preceptos y normas que el Señor tu Dios mandó que yo te enseñara, para que los pongas en práctica en la tierra de la que vas a tomar posesión, para que durante toda tu vida tú y tus hijos y tus nietos honren al Señor tu Dios cumpliendo todos los preceptos y mandamientos que te doy, y para que disfrutes de larga vida.
Hasta el día de hoy, su escritura no es perfecta, pero ha mejorado. Su lectura es lenta pero le encanta leer y no se avergüenza ni yo tampoco. Hace nueve años, en el 2009, pasó su examen de la ciudadanía estadounidense. Y no solo pasó el examen, sino que lo hizo en inglés. Y hace solo cuatro años, su primera casa por fin fue oficialmente suya.

Estos últimos años ha estado batallando con Fibrosis Pulmonar, la cual no tiene cura. Recientemente fue diagnosticado con una enfermedad rara de la piel y cáncer de la piel en su oído derecho. Pero a pesar de todo eso, su fe y confianza en Dios continúa creciendo y eso es lo que lo ha mantenido de pie hasta hoy.  No hay un día que este hombre no se ponga de rodillas para dar gracias a Dios por su familia. Eso, para mí, vale más que tener una maestría o doctorado. Nuestra relación no es la mejor, yo corro tras de el, vigilando cada movimiento, como si fuera mi hijo, pero eso no lo cambiaría por nada.

Gracias papá, por todo lo que haces por tus hijos, tu esposa, y ahora por tu nieta. Te amamos. ¡Feliz Día del Padre todo el mes y todo el año!

¿De cual manera impactó tu vida tu papá? Cuéntanos en la sección de comentarios.

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Jamás Subestimes el Valor de las Manos Amorosas de un Padre

Jamás Subestimes el Valor de las Manos Amorosas de un Padre

por
Dra. Alicia La Hoz

Recuerdo vívidamente los dedos largos de mi papá y sus manos abiertas cuando hablaba y daba la bienvenida a aquellos que se le acercaban. Yo sabiamente me aseguraba de no interrumpir cuando veía a su rostro enterrarse en sus manos en un pensamiento profundamente. Aprecié sus manos grandes cuando me cargó a la sala de urgencias en varias ocasiones por accidentes que tuve mientras jugaba con mi imaginación. Y traté de seguir su enseñanza de la manera apropiada de tomar una pelota de beisból para una pelota veloz o curvada. Han pasado cuatro años desde su fallecimiento y lo que más atesoro son sus manos acogedoras que desaparecían todas mis preocupaciones por el mundo.

Hay muchas características únicas de sus manos. Probablemente sabes que los dedos tienen huellas dactilares únicas. ¿Sabías que las manos tienen más receptores sensoriales que cualquier otra parte del cuerpo? Así que, de alguna manera, llevamos nuestros sentimientos en las manos. También podemos darnos una idea de cómo se sienten los demás al observar sus manos. Yo fui muy afortunada al disfrutar el privilegio de ser criada por un padre que demostraba amor a través de sus manos. El era acogedor, amable, amoroso, y también protector – nunca cruzaba sus propios límites. En lugar de ser un padre que es recordado por manos enojadas que lastiman y no son de confiar, sea un padre que a través de sus manos acoge, guía y ama.

  • Manos acogedoras: Asuma una actitud y postura que invite a sus hijos a acercarse a usted con preguntas sobre el mundo, sobre las relaciones en su vida, y sobre la vida en general. Cuando se acerquen, baje a su estatura, tome sus manos y véalos a los ojos. Recíbalos y hágase presente lo mas que pueda. Al darles el regalo de su presencia, usted les comunica que son bienvenidos que son valorados, y que son importantes. Esto creará un sentido fuerte de identidad en su vida que les ayudará a ser adultos seguros de sí mismos.
  • Manos que guían: Tómese el tiempo de enseñar a sus hijos. Invítelos a que le acompañen mientras trabaja en el auto, o cuando arregla una puerta, o cambia un bombillo de luz. No solo les da la oportunidad de aprender habilidades prácticas para su diario vivir, sin que, al hacerlo, esta conectando y creando un lazo fuerte con ellos. A medida que trabaja en estos proyectos juntos, enséñeles sobre sus valores, expectativas y deseos.
  • Manos amorosas: Abrace a sus hijos. Cárguelos; hágales cosquillas, juegue con sus juguetes, péinelos. Cree memorias que les recuerden lo mucho que los quiere. Asegúrese que las memorias que cree no sean unas de manos cerradas o de heridas que duelen. Asegúrese que sus manos no sean las que ellos evitan, sino las que atesoran. Enséneles a través de su ejemplo lo que es apropiado y no apropiado y cómo establecer límites apropiados.

La visión de Lazos de Familia es familias fortalecidas con hijos con propósito. Para más recursos para la crianza de los hijos o específicamente para papás, descargue nuestro podcast en inglés, The Struggle Is Real.

Este podcast, de estilo panel, tiene tres conductores y un invitado especial cada semana donde hablan sobre diferentes situaciones, presentados a través de actuaciones en audio que muestran técnicas de crianza de los hijos que funcionan.

¿Cuáles son las cosas que mas recuerdas de tu niñez con tu papá? Cuéntanos en la sección de comentarios.

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