18

test

“Adulting” básico: Preguntar porqué es importante

“Adulting” básico: Preguntar porqué es importante

por
Eduardo Morales

A medida que pasan los años y evaluo mi vida, me doy cuenta de que los 20’s tienen mucha influencia en cómo serán las próximas etapas de nuestra vida. ¿Porqué? Pues porque en los 20’s ocurren muchas transiciones: Pasas de la secundaria a la universidad, de la universidad a la carrera profesional, de la soltería al noviazgo, (y después, quizá como en mi caso, a la soltería una y otra vez), y después, al matrimonio y muy posiblemente viene la llegada de la cigüeña. En realidad, este es un tiempo para conocerse a fondo, ver el mundo y vivir experiencias con amistades. Estas experiencias son oportunidades únicas en la vida. Estas son las memorias que se convertirán en “aquellos buenos viejos tiempos”. Y la verdad, si no tenemos cuidado, estos años se nos pueden ir volando, a menos de que seamos intencionales al proponernos una visión y una vida con propósito.

Es tan importante tener una visión para tu vida. Sin una visión, puede que estés muy ocupado en cosas sin sentido. La idea es tener un propósito e intención en lo que haces. ¿Qué es lo que realmente quieres hacer con tu vida? ¿Porqué hago lo que hago actualmente?

Estas son preguntas que me he hecho durante tiempos de transición. Al tiempo que me pregunto y evaluo, creo que una buena pregunta para hacerse es “¿por qué?” La mayoría de nosotros, cuando éramos niños, constantemente enfadábamos a nuestros padres preguntándoles el ¿porqué? de las cosas. “¿Porqué pasa esto? ¿Porqué haces eso? ¿Porqué esto? Porqué lo otro? Sí, puede tornarse enfadoso, pero he aprendido que preguntarnos el por qué de las cosas nos permite contestar y explicarnos claramente, porqué hacemos lo que hacemos

Por varios años ya, he hecho varios trabajos a la vez, adquiriendo mucha y gran experiencia. Creo que la manera mas rápida de encontrar lo que nos gusta es tomar varios roles y descubrir qué nos gusta y qué no nos gusta. Aun más, es en estas experiencias puedes evaluar si lo que haces es algo a lo que quieres seguir dedicándote o no. Saber dónde estás parado y a dónde quieres llegar – eso es tener visión. Cuando tienes una dirección clara de a dónde quieres llegar en tu vida, tu jornada espiritual, tu matrimonio, o tu carrera, puedes determinar mejor cuales de las cosas que actualmente haces en tu vida o que se crucen por tu camino en el futuro, serán de beneficio para ti o te causarán daño.

Aquí te van algunas ideas prácticas que pueden ayudar a guiarte en el proceso de establecer una visión.

Identifica lo que te apasiona y tu manera de trabajar. Ver patrones en tu vida o intereses que coinciden y asesoras tus habilidades, puede ser una buena mezcla de información que ayude a guiarte en cuanto en qué quieres invertir tu vida los siguientes años. ¿En qué eres bueno? ¿En qué no eres tan bueno? ¿Cual es tu historia? ¿Existen asignaciones en las que te encuentras continuamente o a las que te postulan tus compañeros? Utiliza estas preguntas como guía para desarrollar tu visión.

Tómate el tiempo para respirar. Una pregunta común en entrevistas es ¿Dónde te ves en 5 años? A veces estamos tan ocupados trabajando en el día a día que perdemos el enfoque de porqué nos dedicamos a esto desde el principio. Es importante tomarse el tiempo para recordar y reenfocarse, de lo contario, será muy fácil desgastarnos y quemarnos. Mas allá de esto, podríamos encontrarnos en un momento donde hemos perdido la visión.

¡Escríbelo! Creo firmemente que somos más aptos a seguir con una meta hasta el final o con una idea cuando la escribimos y la mantenemos a la vista. Así como las escrituras, si la grabamos en nuestros corazones, si la meditamos día y noche, se convertirá en parte de nuestro ser. La realidad es que solemos olvidar, y cuando olvidamos perdemos el enfoque. Tener un recordatorio visual nos mantiene enfocados y nos ayuda a combatir el olvido.

Haz la pregunta del millón, ¿Porqué? Hazte (y pide a aquellos cercanos a ti que te hagan), las preguntas difíciles. No se trata siempre de encontrar consejo u opinión, sino de permitir a mentores, o a tu red de apoyo, que te hagan preguntas que te pongan a pensar y te permitan ver las cosas desde otra perspectiva. Todos tienen una opinión y consejo que dar. Además, puedes buscar a tu alrededor hasta encontrar a quien reúna todo lo que buscas y aun así, no siempre es lo mejor.

Cuando pienses en dejar huella en tu cultura, tu mundo, tu iglesia, tu vecindario, tu familia, comienza con una visión. Aprender más sobre ti, tus habilidades, tus pasiones, puede ayudar a guiarte a entender tu propósito. Cuando empiezas a vivir tu propósito, eso te llena de confianza, porque estás en tu elemento. Tomar el tiempo para procesar por ti mismo, en todas la áreas en las que estas involucrado, te ayudará a desarrollar una visión. Así que vuélvete como un niño pequeño por un momento y pregúntate los “¿Porqués?” Creo que te encontrarás desarrollando un estilo de toma de decisiones que será más visionario, que circunstancial.

¿Tienes una visión y propósito para tu vida? Comparte con nosotros tu experiencia en la sección de comentarios en la parte posterior.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

¿De qué está hecho un Buen Amigo?

¿De qué está hecho un Buen Amigo?

por
Analiese Fernández

En días cuando tenemos el ánimo por los suelos o en aquellos en que nos sentimos en la cima de la montaña, tendemos a apoyarnos en nuestras amistades. Una de las áreas de mi vida en la cual continuamente me esfuerzo en invertir es el de las amistades. Como milenial, a medida que pasa el tiempo, me doy cuenta de que las amistades duraderas son más difíciles de establecer. Cuando tienes una, te das cuenta de que es un tesoro valioso y haces lo que esté a tu alcance para cuidarla. ¿Están de acuerdo?

Siempre he tratado de mantener pequeño e íntimo mi círculo de amistades. No deseo tener un mundo de gente al que pueda llamar amigos, sino dos o tres personas con una manera de ver la vida similar a la mía y que quieran compartir y navegar esta jornada llamada vida conmigo. Recientemente me mudé a Arizona desde la Florida junto a mi esposo. Recién casados, dejamos atrás nuestras vidas y todo lo que conocíamos para iniciar un nuevo capítulo al otro lado del país. Yo dejé mi trabajo, ambos dejamos a nuestras familias, nuestros hogares, y la seguridad y área de confort. También dejamos atrás valiosas amistades.  Aquellos que han pasado la prueba del tiempo y que han caminado junto a nosotros durante algunas temporadas claves de nuestras vidas. Mi esposo y yo somos muy bendecidos de tener amistades tan bellas que extrañar.  Sabemos que nuestros amigos en casa siempre tendrán un lugar preciado en nuestros corazones; pero, mi esposo y yo sabemos que también es importante conectar con la comunidad. Dicho esto, estando en una nueva ciudad como mileniales, nos cuestionamos por dónde empezar. Se siente como iniciar de nuevo. ¿Qué es exactamente lo que compone a un buen amigo?

Cuando me hago esa pregunta, inmediatamente pienso en Sara, mi amiga más cercana, quien ha estado ahí para mí en los años más recientes de adultez. Nos apoyamos mutuamente en temporadas de soltería; asegurándonos de no desanimarnos. Fuimos la voz de la conciencia la una de la otra cuando el resto del mundo intentaba desviarnos. Nos recordábamos la una a la otra nuestro valor y que, durante la espera, tendríamos nuestra amistad para cultivarla y verla crecer.

Poco tiempo después, ambas conocimos a los hombres que después se convertirían en nuestros futuros esposos.  Cuando se llegó mi tiempo para casarme, vi la amistad de Sara en un nuevo nivel. Un nivel de amor y sacrificio que atesoraré para siempre. Cuando yo me comprometí, Sara ya se había convertido en una maravillosa esposa y nueva mama. En medio de la gran transición en la vida de Sara, ella jamás se titubeó para hacerse disponible en cada detalle de la planeación de mi boda (aun cuando vivía a una hora de distancia de mi). Cuando reflexiono sobre la planeación de mi boda, pienso en Sara quien se sacrificó con toda la disposición y el gusto del mundo para asegurarse de que mi día especial fuera una realidad.

Así que cuando pienso en las cualidades de un buen amigo, recuerdo que debo rodearme de personas con maneras de pensar similares a la mía. La manera en la cual yo describiría eso es rodearte de personas que estén dispuestas a correr a tu lado por la vida. Personas con valores, cualidades, intereses y pasiones en común. Aquellos que no te alejarán de todo aquello que Dios te ha llamado a ser, sino que, te empoderen a seguir hacia adelante. Un buen amigo es alguien leal y que te apoya pero que también te dará ese amor firme cuando lo necesites, si eso significa que te ayudará a ser una mejor persona.  La Biblia dice en Proverbios 27:17, “El hierro se afila con el hierro, y el hombre con el trato con el hombre.” Quizá puedes considerar el amor firme como una oportunidad de aprendizaje y asegúrate de devolverlo a tu amigo el día que él/ella lo necesite. También, el ser capaz de expresar empatía y de ser un buen escucha son cualidades importantes en una buena amistad.

Dentro de todo, el pensamiento que me viene a la mente una y otra vez es el esforzarse por tener amistades que den vida y que sean intencionales.  Amistades que te hagan sentir rejuvenecido y motivado al final de una conversación. Una amistad donde esa persona y tú puedan comprender realmente el sentido del humor del otro y se rían mucho y seguido. Como mileniales, aprendemos de primera mano sobre la “adultez” y los desafíos que vienen con ella en ocasiones, así que la risa es esencial y liberadora. Esfuérzate por ser intencional donde ambos hagan el mismo esfuerzo por cultivar su amistad. Cuando yo pienso en “cultivar”, pienso en jardinería; en preparar y cuidar de las plantas para que un día puedan dar fruto. Cuando aplicamos esta mentalidad a nuestras amistades, cuidarlas y ser intencionales, podemos tener la esperanza de verlas

¿Cuales otras cualidades añadirías para ser un buen amigo/a? Cuéntanos en la sección de comentarios.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

Desarrolla Hábitos Ganadores

Desarrolla Hábitos Ganadores

por
Dra. Alicia La Hoz

Esta es la segunda parte del segundo blog de la serie de resoluciones, “¿Cómo te Convences para hacer un Cambio?” que puedes leer aquí. Una vez hayas decidido que quieres cambiar y te comprometerte a metas medibles, el siguiente paso es desarrollar hábitos ganadores ¡que te lleven a tu meta final!

Desarrolla hábitos que funcionen para ti:

Una vez hayas definido metas específicas, crea hábitos que se ajusten a tu rutina. Si planeas ir al gimnasio en la mañana tres veces por semana, establece una rutina que te asegure gran éxito por la mañana. (por ejemplo: ponte tu ropa de ejercicio en cuanto despiertes, programa tu alarma, prepara y ten listo tu desayuno.) Si tu meta es pasar 10 minutos dialogando con tu pareja, entonces averigua en que momento del día será, y crea un ritual que ayude a facilitar ese tiempo. Prepárate un te o una taza de café y toma una libreta donde tu cónyuge y tu puedan anotar historias que quieran compartir o recordar. Una vez hayas establecido rutinas, y hayan probado tal rutina por varios meses, la actividad y la mentalidad comenzarán a ser parte de ustedes.

¿Recuerdan la historia del cafecito de las 3pm que les conté en el primer blog de esta serie? Una vez estableces un hábito, ya no tienes que decidir ser agradecido cada mañana, hacer ejercicio o comer más saludable. Una vez te acostumbras al nuevo patrón, tu cerebro comenzará a esperar la rutina. De la misma manera en que yo anticipaba mi café, así te encontraras tu anticipando comerte esa manzana saludable durante el descanso en tu trabajo, esperarás los abrazos que recibes y das a tus seres queridos antes de salir de casa. Y así como parece ser que automáticamente te lavas los dientes o conduces hacia tu trabajo sin pensarlo, así tus buenos hábitos reemplazarán a los malos y estos se convertirán en parte fundamental de tu persona.

Celebra los pequeños logros:

El éxito es la suma de pequeños logros. Celebra diario que estás logrando la meta al momento de hacer tus actividades. También puedes crear actividades que refuercen y te motiven a seguir el curso cuando combinas una actividad con otra placentera. Por ejemplo, si tu meta es ejercitarte en una maquina elíptica por 30 minutos/ 3 días a la semana después del trabajo, entonces baja tu show favorito solo durante este tiempo. O si te encanta el café, asegúrate de tener listo tu café cuando vayas a disfrutar de tus 10 minutos con tu cónyuge libres de distracciones. Si tu meta es jugar con tus hijos 15 minutos al día, encuentra la actividad que ambos disfruten hacer. Trabajar para lograr esa meta será menos difícil y encontraras placer en el proceso.

Escribe tus metas y tus logros. Escribe en un diario tu progreso y haz notas mentales de los cambios emocionales y/o físicos que vayas experimentando. Al saborear los pequeños logros positivos que se van llevando a cabo, te sentirás más motivado a seguir tu curso.

Tu puedes ser el impulsor o el obstáculo más grande en tu camino hacia el éxito. Convéncete de hacer un cambio, y habrás ganado la mitad de la batalla.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

Papá Pródigo, Hijo Perdonador

Papá Pródigo, Hijo Perdonador

por
Eduardo Morales

Mi corazón estaba palpitando. Me comencé a calentar por dentro. Esto es lo que sientes cuando sabes que el Espíritu Santo está actuando contigo, respondiéndote en ese momento específico.

“Marca pasos, ¿quién aquí necesita marcar pasos?”, el pastor retaba a todos los hombres para que pasaran al frente del altar (escenario).

Era una forma sencilla de ahogar el sonido de mi corazón. ¿Por qué tengo que hacer esto ahora Dios? ¿En este momento? ¿Delante de tantos hombres? ¡Esto me va a hacer quedar como un débil! Dios yo puedo hablar con mi padre cuando lleguemos a casa, ¡¡¡¿por qué lo tengo que hacer aquí?!!! Esto era algo que yo hablaba en mi cabeza. En aquel momento difícil un hombre fue al altar y aceptó el reto y marcó su paso.

Seis años antes yo había perdido todo, alusinaba, odiaba, tenia miedo y estaba roto. Mi padre se había ido sin mi madre, hermano y sin mí. Afortunadamente, para mí yo estaba listo para salir adelante en el colegio. Era mi forma de escapar. No podía estar en la casa, no sabía lo que iba a pasar y no sabía qué ocurriría con esta separación de mi famlia. Solo sabía una cosa, había perdido todo el respeto por mi padre. Lo trabajador, estricto, “haría todo lo que tuviera que hacer para ayudar y proveer a mi familia de lo que tuviera necesidad”, no deseaba hacer nada con él. ¿Por qué mi padre? ¿Por qué regresaste? ¿Por qué viniste aquí? Yo no deseaba realmente hacer mucho en aquel momento, pero mi respuesta fue ignorar y echar a un lado todo, y tratar de hacer lo mejor de mí para olvidar.

Yo sabía que necesitaba tomar la decisión de marcar mis pasos y perdonar a mi papá. Todos estos años yo los tenía debajo de la alfombra. Yo necesitaba escoger y ponerlos detrás de mí, para que nuestra relación fuera enmendada, sanada, restaurada. Comencé a caminar hacia adelante, gentilmente todos los hombres de la audiencia pasaron cerca del altar. No deseaba pasar, tenía que pasar.

“Allá ¿nadie más tiene necesidad de marcar pasos hoy?” dijo el pastor nuevamente.

Me puse en pie y finalmente caminé. “¿Y qué paso quieres marcar hoy?” él dijo.

En una voz muy temblorosa dije, “tengo que compartir algo con mi padre. Necesito perdonarlo”.

Se volvió a contemplar el mar de hombres que tenía al frente, el pastor dijo, “dónde él se encuentra, tráiganlo al altar…”

El no estaba en el salón. “¡En serio! Ahora voy a quedar como un tonto, ya se lo dije a Dios en mi cabeza. Ellos, literalmente, fueron a buscarlo hasta encontrarlo y yo esperando en el altar hasta que alguien, finalmente, lo encontró. Yo sabía que pude haber esperado hasta que llegara a la casa”, yo decía en mi interior.

Yo deseaba que mi padre no estuviera cerca. Busqué refugio en mis logros, mi cita con una relación a la vez, algo de drogas, alcohol y juegos. Cuando él decidió estar ausente por un tiempo en mi vida, no cambió el rol de que él era mi padre y yo su hijo. No deseaba continuar el camino de mi vida tratando esta figura fuera de mi vida. Yo deseaba esa relación. Yo necesitaba esa relación. Algunas temporadas en mi vida fueron activadas prematuramente. El rey dejó la casa, pero el príncipe tomó la posicion, una posición para la que no estaba preparado.

“¡Nosotros lo encontramos!” Alguien gritó en la parte de atrás. El caminó hasta el altar con un sentido de urgencia.

“Su hijo tiene algo que desea compartir con usted…” el pastor me dio el micrófono.

“Papá, solo quiero decirte que te amo demasiado… (mis ojos se pusieron llorosos)… Yo te pedí que vinieras aquí porque tengo que marcar este paso. Necesito perdonarte por todo lo que ha pasado en nuestro pasado. No deseo seguir siendo tu enemigo ni mantenerte en la posición de culpable por más tiempo. He decidido hoy, papá, poner estos últimos seis años detrás de mí.” En este momento sollocé. Mi padre se agarró de mí y compartimos este momento, nos unimos en un gran abrazo que nunca había recibido de él, me sentí libre, me sentí relajado. En ese momento, las ataduras de enojo, de traición y de abandono quedaron atrás. Sentí el poder de la liberación y la libertad del perdón.

Un hombre me hizo el acercamiento y me dijo lo impactante que fue ese momento para ellos. Sentí como si el Señor me hubiera enseñado que ese momento no era exclusivo para mí, sino para todos aquellos hombres que estaban en el salón, para que vieran un acto sincero de perdonar.

Nuestra relación ha cambiado drásticamene hacia lo positivo. Creo que seleccionar perdonar puede ser algo vulnerable y una cosa riesgosa, pero aprender a cómo perdornar y aplicarlo a nuestras relaciones es un acto integral. Perdonar liberta, no perdonar estrangula y entorpece. Necesitamos aprender a perdonar, como El nos ha perdonado.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

¿Cómo te Convences para hacer un Cambio?

¿Cómo te Convences para hacer un Cambio?

por
Dra. Alicia La Hoz

El fuerte aroma de café comenzaba a levantarme el ánimo aun antes de dar el primer sorbo de espresso. En aquel entonces, trabajaba como Directora de Ayuda Financiera mientras completaba mi postgrado en Trinity International University (TIU), y diariamente a las 3pm en punto, mis compañeros con mucha gentileza nos traían una taza de espresso cubano. La experiencia se convirtió en una rutina tan arraigada que la primera memoria que viene a la mente cuando pienso en la universidad es el rico sabor a café. En tardes lentas, mis colegas y yo anticipábamos la llegada del espresso.

A eso de las 2:30 pm, todo el mundo en la oficina comenzaban a experimentar “el gusto del espresso”, sabiendo que solo debíamos esperar un poquito más para recibir aquel deleite de la cafeína al que nos habíamos acostumbrado.

La experiencia de anticipación, el sentimiento de gozo que te de algo aun antes de tenerlo, es algo que investigadores han estudiado sobre el rol del hábito y la rutina. Cuando quieres hacer un cambio, cuando sabes qué quieres cambiar y cuando has tomado la decisión de cambiar, necesitas crear hábitos y rutinas que permitan que ese camino al cambio permanezca.

En este segundo blog de nuestra serie de resoluciones, exploraremos el segundo componente de cambio: Toma de decisión para el cambio.

La Decisión de Cambiar:

La Autoconciencia es como un espejo interior – es un reflejo que revela patrones que crean caos u orden en tu vida. Cuando tienes un problema como ira explosiva, comer en exceso, o compra impulsiva, necesitas identificar las circunstancias y los eventos que precipitan el problema que quieres corregir. Una vez puedas reflexionar sobre lo que motiva tus acciones, necesitas sentir la urgencia y la convicción que te exhorte a hacer los cambios necesarios.

La autoconciencia sin convicción puede llevarte a un estado mental peligroso que consiste en complacencia, autocompasión, y hasta vergüenza. Y estas fuerzas pueden llevarte a un sentido de desesperanza – un enemigo que no permite que ocurra el cambio. Así que, ¿cómo puedes persuadirte de cambiar?

  1. Escribe una lista de razones por las cuales debes cambiar. Escribe los pros y los contras del cambio. Por ejemplo, ¿cuál sería el beneficio de no explotar en ira alrededor de familiares y compañeros de trabajo? Asegúrate de que tus razones sean personales.
  2. ¿Qué puede pasar si no cambias? ¿Qué es lo peor que puede pasar si continúas viviendo de la manera en que vives? ¿Cómo te gustaría ser en unos 5, 10 o 15 años? Crea una imagen en tu mente de la peor y la mejor versión de tu persona.
  3. Recuerda un momento cuando fuiste exitoso. Piensa en aquel esfuerzo que hiciste en el pasado y que te permitió lograr una meta, o hacer algo diferente y piensa en cómo te hizo sentir ese éxito. Visualiza cómo podría ser tu vida si pudieras perdonar a tu cónyuge, si lograras manejar mejor tu ira, si pudieras manejar mejor tus impulsos.
  4. Haz una lista de tus excusas. Escribe todas las razones por las cuales aún no has cambiado, o porqué tus intentos anteriores han fallado. Nombra cada razón y se honesto contigo mismo. ¿Qué te ganas al no cambiar? ¿Qué pierdes?
  5. Encuentra un héroe. ¿Existe alguien que haya vivido una lucha similar y que haya salido victorioso al lograr sus metas? Ve una película o lee un libro sobre esa persona para encontrar inspiración y motivación.
  6. Elige una cosa. Cuando resurgen muchas faltas, es fácil hacer una lista de 100 cosas para cambiar. Elige una a la que le puedas dedicar toda tu energía. Desglosa esa cosa a micro-momentos. Por ejemplo, elije recibir a tu cónyuge con un beso y un abrazo cuando llegue del trabajo, en lugar de reclamarle por mil cosas. Este micro-momento sencillo terminará fortaleciendo su relación. Una meta general como la de “ser más feliz en mi matrimonio” puede ser frustrante por todos los factores involucrados. En su lugar, elije una cosa que quieres lograr y enfócate en esos micro-momentos. Eventualmente, todos los micro-momentos se irán sumando y harán una gran diferencia.
  7. Haz un compromiso. Escribe, “Voy a.…” Comparte tu decisión con alguien de confianza. Cuando compartes un compromiso que has hecho, es más probable que lleves a cabo tu decisión. Es más probable que te mantengas fiel a tu compromiso si tienes un amigo o familiar a quien rendirle cuentas.
  8. Define tu Meta. Ahora que has decidido cambiar, el trabajo comienza. Tienes que definir metas que sean inteligentes, o “SMART” por sus siglas en inglés (específicas, medibles, alcanzables, razonables y en un tiempo programado.) Por ejemplo, “Voy a compartir con mi esposo una razón diaria por la cual me siento agradecida,” o “Voy a comer aperitivos saludables y llenar mi lonchera con opciones saludables para lograr mi meta.” Identifica específicamente lo que quieres hacer diferente – entre menos general sea tu meta, más alcanzable será.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

Ideas para el Día de San Valentín sin importar tu estado civil en Facebook

Ideas para el Día de San Valentín sin importar tu estado civil en Facebook

por
Eduardo Morales

¿Eres soltero? ¿Acabas de conocer a alguien? ¿Tienes pareja estable y disfrutas de la #vidadecasados? Aquí te presentamos algunas ideas de último minuto para festejar el Día de San Valentín, sin importar el estado civil de tu cuenta en Facebook.

Solteros:

Los solteros tienen una mezcla de emociones cuando se trata del día del amor. En mi opinión, tu perspectiva es lo que hace la diferencia en este día tan adornado por el sentimiento del amor. Si no tienes pareja, puedes sacarle provecho a este día demostrando tu amor a los demás. En mis años de soltería hice cosas como escribir cartas o notas a mi familia diciéndoles lo mucho que los quiero y lo agradecido que me siento por cada uno. Un año, recuerdo que le escribí una carta de amor a mi futura esposa, esto fue años antes de conocerla (ella pudo leerla el año pasado nos casamos.) Encuentra la manera de hacer algo especial por alguien, ya sea para un compañero de trabajo o invitando a tus amigos a una cena de “traje” (traje este platillo, etc.) ¡Puedes divertirte mucho en este día, aun cuando tu vuelo por la vida en este momento sea solo!

Novios / Comprometidos:

Hay muchas ideas geniales. No tienes que gastar de más para demostrarle a esa persona especial cuánto la quieres, pero sí te sugiero que hagas algo fuera de lo normal. Crea una memoria única. Por ejemplo, haz una sesión de pintura donde tu pintes un retrato de tu pareja. Llévale al restaurante que tanto te ha pedido que la lleves. Vístete para la ocasión, quizá lo elegante es lo suyo. Después, visiten un café y hablen sobre las cualidades y características que te encantan de el/ella. Quizá llevan tiempo de noviazgo y ahora te sientes preparado para tomar el siguiente paso de compromiso en su relación. Aunque suene trillado, no hay nada más lindo que profesar tu amor por alguien.

Casados:

Solo llevo tres meses de casado, pero te voy a dar algunas ideas que se me ocurren. Se intencional con el tiempo que pasan juntos. Pon un recordatorio en tu calendario. Envía a tu esposo/a a una búsqueda de tesoro. Déjale notitas por toda la casa con regalitos que el/ella pueda encontrar. Envíale un Snapachat o un video cortito con un mensaje especial mientras llega a casa. Prepara una cena romántica (o cómprala). Involucra a tus hijos. Pídeles que ellos sean los meseros para la cena, los DJs, o que presenten un numero artístico especial. O si eso es muy complicado, envíalos a dormir temprano. Juntos, vean el programa “This is Us” (tiene subtítulos de ser necesario) en la comodidad de su sala mientras se deleitan con un delicioso postre. También pueden tomarse el tiempo de ver su álbum o video de bodas. Se lo más romántico posible. Y déjate querer. Disfruta de las flores y los chocolates. Disfruta del tiempo de calidad con esa persona especial. Haz de esta velada una muy especial.

La mayoría de nosotros ya pasamos por la etapa de intercambiar tarjetitas con personajes de caricaturas y cajitas de dulces con corazoncitos que decían “¿Quieres ser mío?” Aunque aun no te haya flechado cupido, este día comercializado por Hallmark es una gran oportunidad de hacer algo especial por aquella persona en tu vida que te llena de alegría, ya sea tu pareja, familiar, o amigo cercano. Toma la oportunidad de decirle a aquellos que te importan lo mucho que les amas.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

9 Tips para Descomplicar la Vida de la Mamá Ocupada

9 Tips para Descomplicar la Vida de la Mamá Ocupada

por
Verónica Avila

Quiero arrancar este año con el pie derecho, con mejor organización y menos “cosas” que compliquen mi diario vivir. Soy madre de tres niños de edades 13, 7, y 5, trabajo a tiempo completo, y en ocasiones la vida puede complicarse y volverse caótica. Así que me puse a investigar y pude identificar 9 maneras para ayudar a descomplicar mi vida atareada, y espero que los tips te puedan ayudar a tí también.

1 – Ordena tu espacio – Antes de intentar despejar y reorganizar tu mente, es importante ordenar tu espacio personal. Comienza con donar ropa y cosas que ya no usas y tirar a la basura lo que ya no sirve. ¡El desorden en tu espacio personal puede nublar tu espacio mental! Cuando limpio mi casa, me gusta trapear con “Fabuloso” por el olor a limpio que deja, y lo hago al ritmo de mi música favorita para que la tarea sea más placentera. ¿Qué puedes hacer para que te sea más placentero poner orden en tu espacio?  

2 – Haz del orden una actividad familiar – Tu familia juega un rol muy importante en la organización (o falta de) en casa. ¡Invítalos a formar parte y háganlo divertido! Una amiga mía tuvo la brillante idea de crear una pared familiar de organización, donde ponen listas semanales, con tareas de la casa, actividades/mandados, actividades extracurriculares, y comidas. En el mismo espacio, cuelgan sus abrigos y acomodan sus zapatos. Esto ayuda a aminorar el tiempo de salida en las mañanas. ¡Le voy a copiar la idea y voy a hacer mi pared este fin de semana! Nota: Las listas semanales se pueden hacer los domingos y no deben tomar más de una hora. ¡No te estreses!

3 – Establece prioridades – Como mamás, tendemos a hacer mil cosas a la vez y a estrecharnos al máximo por los demás. Deja de hacerlo, y acepta que no puedes hacerlo todo. Es difícil, lo sé. Pero tienes que, si es que quieres estar aquí para rato. Elige priorizar tus actividades y las personas con quienes vas a pasar tu tiempo. Esto te ayudará a hacer más de lo que realmente importa, con la gente que más te importa. Mi trabajo conlleva el manejo de las redes sociales, así que a me gusta usar el hashtag #HazloquemásImporta #AmaaQuienmásImporta para recordarme mis prioridades: Familia, Espíritu, Trabajo, Mi Persona, y Diversión. También estoy trabajando en este mantra: Inicia a tiempo y termina a tiempo. ¡Ponte creativa y crea tus propios mantras! 

4 – Anótalo – Es fácil crear una lista mental de cosas para hacer, pero es igual de fácil olvidarlas. Anota citas, juntas, juegos, eventos escolares, eventos especiales, etc. en una agenda personal o en una App de tu teléfono. Esto te ayudará a prepararte con anticipación para cualquier evento y a evitar la ansiedad que llega al aproximarse fechas límites/plazos. ¡Las alertas en tu teléfono son excelentes para recordarte eventos y tareas importantes!

5- Limita tu tiempo en las redes sociales – Esta es una difícil, especialmente cuando vivimos en un mundo donde todo y todos están en las redes sociales. Sin embargo, expertos dicen que, si programas tus tiempos para revisar tu email y redes sociales, serás mas productiva en tu vida personal y profesional. Es un desafío, lo sé. Pero vale la pena. Si lo haces, será más fácil crear límites en casa para todos. Tus hijos hacen lo que tú haces, y tienen los ojos bien abiertos cuando tú haces lo contrario. ¡Aguas! 

6 – Crea una rutina nocturna – Este tip es similar al de la pared familiar. Haz una rutina para tu familia donde todos preparen y tengan listo todo lo que necesitan para el siguiente día: ropa, asignaturas especiales, mochilas, bolsa de gimnasio, loncheras, etc.

7 – Alimenta tu Espíritu – Encuentra el tiempo para orar, meditar, o escribir un diario. Esto puede ayudarte a comenzar el día de manera positiva y con una actitud de gratitud. Añade también una actividad familiar (diaria o semanal) donde puedan crecer espiritualmente como familia: participen en una actividad de la iglesia, oren juntos, y/o participen un grupo comunitario donde puedan servir a los demás. ¡Hacer el bien, le hará bien a tu familia!

8 – Tómate un tiempo para TÍ – Lee, ejercítate, hazte un corte nuevo, toma clases de baile, practica un hobby, ve a un retiro, sal con tus amigas, etc. Pasar tiempo contigo misma te ayudará a recargar baterías y a sentirte personalmente satisfecha.

9 – Diviértete – Sí, las mamás también pueden divertirse; con tu esposo, tus hijos, tus amigos, y sola. El proverbio (17:22) dice, “El corazón alegre constituye buen remedio, mas el espíritu triste seca los huesos.” ¡Es cierto!  Los expertos dicen que divertirse impulsa endorfinas, aumenta la intimidad con amigos y familias, reduce el estrés, prolonga la vida, y levanta los niveles de energía. ¡Así que, diviértete, disfruta de la naturaleza y de los pequeños detalles de la vida!

El desorden, tanto físico como mental, puede afectar tus relaciones, tu trabajo y tu creatividad. Espero que estos tips te ayuden a descomplicar tu vida para que puedas enfocarte en vivir una vida más pacífica y feliz. ¡Yo voy a poner manos a la obra y luego te cuento como me fue! ¿Cuáles de estos tips planeas poner en práctica este 2018? Cuéntanos a través de un tweet @familybridges y usando el hashtag #descomplicate2018.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

Cómo Hacer el Tiempo para Lograr sus Metas este 2018

Cómo Hacer el Tiempo para Lograr sus Metas este 2018

por
Dra. Alicia La Hoz

Este año, antes de aventurarme en la vagoneta de resoluciones del 2018, pensé que sería mejor pensar detenida y profundamente en aquellas cosas que no me permitieron lograr de manera contundente las metas que me propuse para el 2017.

Existen muchas razones por las cuales la gente termina olvidando sus resoluciones de año nuevo prematuramente: son metas demasiado grandes y no son específicas, falta de responsabilidad con otros – porque lo intenta solo, o se da por vencido cuando las cosas se ponen difíciles, y hasta por el mal manejo de tiempo.

A mí me gusta mucho usar la excusa del TIEMPO – después de todo, soy mama y eso en sí acarrea una larga lista de tareas. Hay algo confortante en ser tácticamente acarreado por las realidades del ajetreo diario al cual todos podemos relacionarnos; levantarse temprano, preparar a todos y desayunar, apurarse para ir y venir al trabajo y la escuela, ayudar a los niños con la tarea o asegurarse de que cumplan con sus quehaceres de la casa, y luego acostarlos a dormir, correr a una junta, prepararse para un evento, y luego preparar la declaración de impuestos, coordinar al plomero para arreglar la tubería que se dañó, tener una conversación con la hija sobre el texto sospechoso que vió. Con tanto viene y va, no es sorprendente que la gente mejor opte por no proponerse metas porque eso podría parecer una montaña difícil de escalar.

Con el tipo de vida, que tenemos, ¿quién podría atreverse a negar que el tiempo es un lujo? Cuando yo me tomé el tiempo de analizar un poco, ya no me creí esta historia.

La verdad es que paso mucho tiempo reaccionando o respondiendo a los demás o me entretengo con las redes sociales. Claro que necesito responder a las necesidades inmediatas de mis hijos, o a las demandas de mi trabajo y las redes sociales pueden resultar relajantes en algunos momentos. Pero cuando analizo detenidamente, me doy cuenta de que es posible recobrar verdaderamente mi tiempo y resistir la urgencia de comenzar el día con una mentalidad de respuesta.  ¿Porqué entonces me siento tan obligada a contestar a las demandas y necesidades de otros? Siempre he creído que es buena práctica profesional responder. La mayor razón por la cual creo que permitimos que otros usurpen nuestro tiempo, es que nos gusta sentirnos necesitados. Hay algo que nos hace sentir bien cuando una persona se acerca a pedirnos algo o necesita nuestra ayuda. Nos hace sentir importantes, queridos, y valorados.

Sentirse valorado y sentirse querido son dos necesidades potentes que las redes sociales nos llenan. Estamos tan atentos al número de “likes” y comentarios que genera un “post.” ¿Cómo es eso? Nos llenamos de orgullo o satisfacción personal cuando otros nos reconocen, o notan algún comentario inteligente, una foto linda, o un post divertido. Es como si todos volviéramos al kínder a los momentos de compartir algo nuevo o especial. Nos gusta el reconocimiento y la atención que recibimos.

Ambas cosas 1) estado de respuesta y 2) las redes sociales, son cosas que ultimadamente nos roban nuestro precioso tiempo. De alguna manera, nos dan cierto tipo de valor.  En mi caso, si deseo recobrar mi tiempo y lograr las metas que me propuse, tendré que crear hábitos nuevos que me ayuden a tener un sentido de valor y significado. Si usted también desea recobrar el tiempo este 2018, pregúntese, ¿qué valor está adquiriendo al dejarse llevar por actividades que le roban tiempo con su familia, el gimnasio, la preparación de comidas saludables, o de gastar menos?

 

¿Qué puede hacer para lograr cumplir sus metas del 2018?

  1. Analizar con profundidad la razón por la que no logró sus metas anteriores. Haga una lista de todas sus razones (buenas y malas) y tómese un tiempo para pensar porqué estas ejercieron tanto poder sobre usted.
  1. Encuentre una alternativa que pueda llenar la necesidad emocional. Si está pasando demasiado tiempo en las redes sociales, por ejemplo, planifique tiempo con su familia y amigos durante la semana para pasar un rato intencional cara a cara con ellos.
  1. Cree nuevos hábitos. Comience con pequeños pasos. Si pasa horas en las redes sociales – comience por obligarse a hacer algo diferente cuando se despierta, en lugar de revisar su cuenta. Mejor encienda una vela y escriba un diario o practique alguna disciplina espiritual.  Cree pasos pequeños que ultimadamente le ayuden a establecer hábitos saludables y la disciplina que aspira.
  1. Despeje y reorganice su vida. Evalúe todas las cosas que está haciendo y determine si puede llevar una vida más simple. ¿Existen cosas de las que puede deshacerse para facilitarse la vida y que le mantienen ocupado solo por mantenerle ocupado? Al final, las cosas no importarán.
  1. Reclame su tiempo. Sea más considerado en cuanto a la manera en que organiza su día. ¿Durante cual parte del día tiene más energía? Si tiene más energía por las mañanas, de ser posible, programe sus juntas por las tardes y hágase cargo de las cosas más importantes y los proyectos que requieran más de su atención por las mañanas. Haga el hábito de revisar su email a ciertas horas del día o solo después de haber lidiado con su objetivo principal del día. Si tiene autonomía de su tiempo, rompa el molde y acomode su agenda según sus prioridades de lo que deseas logar primero antes de responder a las necesidades de los demás.

Usted puede dejar que la vida pase o puede lograr tener la vida que quiere para usted. Recobre su tiempo y podrá recobrar su vida.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

¿Cómo lograr la felicidad este 2018?

¿Cómo lograr la felicidad este 2018?

por
Dra. Alicia La Hoz

“Cuando tengas un trabajo” fue la pronta respuesta que le di a mi hija de 4 años al preguntarme cuando podría comprar cosas. Al preguntarme qué tipo de trabajo podría hacer, sonreí orgullosa al ver su curiosa perseverancia e inocente interpretación del mundo. Luego de que vinieran más preguntas a lo largo de varias noches seguidas, me di cuenta de que mis explicaciones abstractas estaban invalidando su deseo por participar y trabajar. Y pensé, “bueno, porque no le tomó la palabra? Así que, me la lleve a la oficina una tranquila mañana de viernes donde con una determinación enfocada estuvo triturando papeles por unas cuantas horas. Ella se había preparado y puso los dólares que se había ganado en una pequeña carterita que tenía.  Me dijo que quería ir a la tienda a comprar regalos de navidad. Y no se esperó hasta el día de navidad para dar los regalos que había comprado en la tienda del dólar. Estaba muy emocionada por el hecho de dar esos regalos.

 

Mi hija experimentó a temprana edad la bendición que viene al dar. Muchos de nosotros fuimos bendecidos durante la pasada temporada, como en años anteriores, con la oportunidad de server y compartir regalos con nuestros familiares y amigos.  Claro que los regalos que recibimos son lindos, pero el gozo de la temporada viene de la alegría que nos produce el dar. Muchos estudios demuestran un aumento de felicidad significativo en aquellos que dan. Aquellos que dan de su tiempo, dinero y talentos tienden a sentirse más satisfechos que los que no lo hacen.

 

¿Le gustaría ser feliz este 2018? Propóngase una meta de generosidad:

  • Sea generoso con su actitud – adopte una actitud que de a los demás el beneficio de la duda. Sea generoso con su gratitud – sea agradecido por su familia, sus compañeros de trabajo. No se abstenga de decirles y demostrarles lo agradecido que se siente por ellos.
  • Sea generoso con su tiempo – páselo con aquellos a quien ama. Saque todo aquello que le quite el tiempo para que así pueda invertirlo en la gente.
  • Sea generoso con sus dones y talentos – haga voluntariado, ayude a alguien en necesidad, vaya la milla extra por hacer la diferencia.
  • Sea generoso con sus finanzas – la siguiente vez que quiera algún artículo en su lista, elija mejor donar a una causa que signifique mucho para usted.

 

Este 2018, sorprenda a su familia y amigos con un espíritu generoso y al final usted podría sorprenderse al ver la felicidad que encontrará en el camino.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

La jornada de mil millas comienza con un paso

La jornada de mil millas comienza con un paso

por
Eva Fleming como parte de ¡Qué Gente, Mi Gente!

“¿Cuál sueño personal ha evitado seguir por darle lugar a un capricho pasajero? Reflexione sobre cómo quisiera ver su vida de aquí a diez años y persevere hasta lograr dichos sueños.”

Algunas veces nuestro cerebro puede sabotear nuestro progreso cuando procedemos sin metas. Uno de sus más grandes saboteos es prevenirnos comenzar proyectos que nos ayudan a alcanzar nuestros sueños.

El cerebro nos hace pensar que los pasos que debemos tomar para alcanzar nuestros sueños son imposibles y nos los hace ver como montañas imposibles de escalar. Sin embargo, existe una manera de “confundir” el cerebro. Esto es, comenzar. Cuando finalmente comenzamos el proyecto estamos en mejor posición para terminarlo. Por esto hay que comenzar, aunque sea a regañadientes. Ten en cuenta que tu cerebro tiene la tendencia de enfocarse en la porción más difícil de la tarea. Por eso es que muchos de nosotros evadimos el trabajo y no lo comenzamos. Pero cuando uno comienza, el cerebro se adapta y es entonces cuando determinamos concluir.

El famoso proverbio chino resume esta tendencia del cerebro recordándonos que “la jornada de mil millas comienza con un primer paso.” Una vez comiences, te darás cuenta que lo que estás haciendo no es tan aterrador como imaginaste. Aprende a combatir a tu propio cerebro y alcanza todas tus metas.

Para blogs, tips e ideas sobre las relaciones personales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia y @quegentemigente.