No permitas que el verano te tome desprevenido

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No permitas que el verano te tome desprevenido

Por
Eva Fleming

Si eres igual a mí, seguramente estas sintiendo pánico a medida que los 70 días de vacaciones de verano se aproximan. El verano está supuesto a ser nueve semanas de hermosa unidad familiar, pero para muchos padres que trabajan, el verano se convierte en una pesadilla financiera y logística. El sistema escolar asume que todos los hogares tienen, por lo menos, a uno de los padres esperando a sus hijos en el hogar. No toma en cuenta la realidad de que muchos niños van a pasar horas interminables en frente a la televisión y a los juegos de video sin supervisión.

Muchos niños pierden sus habilidades matemáticas durante estas semanas veraniegas. Según el periódico de New York Times, ellos no recuperan estas habilidades al principio del nuevo año escolar como mucho de nosotros asumimos. Nuestros estudiantes se van atrasando hasta tres años para el final de quinto grado en comparación a sus amigos más afluentes, cuyos padres tienen el tiempo extra de llevarlos a la librería o registrarlos en diferentes clases. Es por ello que nuestra prioridad durante el verano es asegurarnos que nuestros chiquillos están siendo educados continuamente. Yo ordené mi currículo de Pre-Álgebra de Inspiron para mi hijo. Esto le tomará unos 30 minutos diarios y otros 30 minutos serán para la lectura requerida. Él puede leer más si desea, pero tiene que leer, por lo menos, 30 minutos. Te animo a que vayas a la librería y si tu presupuesto lo permite vayas directo a amazon.com para que ordenes tu maestro de matemáticas. Tus hijos se van a quejar de cuán injusto es tener que hacer tareas durante el verano, pero te aseguro, que ellos al igual que tú tienen 24 horas en el día y no es injusto pedirles que pasen una horita de sus 24 afilando su conocimiento matemático y sus habilidades de lectura.

El verano es una buena temporada para enseñar a nuestros hijos a hacer tareas domésticas de forma consistente. La mayor queja de la fuerza laboral es que la nueva generación tiene una actitud de reclamo. No debemos ignorar que nosotros somos los que estamos criando esos niños reclamadores. Pero podemos desencordar esa actitud de reclamos en nuestro propio hogar cuando enseñamos a nuestros hijos a tener suficiencia propia. No estoy sugiriendo que los enviemos a campos laborales. Simplemente estoy estresando la importancia de hacer oficios. Nuestros hijos deben aprender a recoger sus cuartos, arreglar sus camas, comenzar la lavadora y transferir la ropa a la secadora, sacar la basura, limpiar la meseta y el lavamanos, y tal vez pasar la aspiradora manual. Cuando se levanten en la mañana, déjeles una lista de lo que desea que hagan. ¡No olvide enseñarlos cómo deben hacerlo! Nunca van a mantener la casa limpia como lo haces tú, pero por lo menos, sabrán qué hacer cuando su cesta de ropa sucia está desbordándose y cuando se le están acabando las toallas limpias.

Esos cuerpecitos necesitan moverse y ejercitarse. Los campamentos de la YMCA son divertidos, pero no todos podemos pagar $200 a la semana, por lo que yo recomiendo, que tengan un “Hulla Hoop”, una soga de saltar y una bola de Bosu en algún lugar visible de la casa. Yo dejo que mis hijos anden en sus patines adentro de la casa cuando está muy húmedo afuera o no puedo salir con ellos (tenga en cuenta que yo vivo en una casa de un solo piso). Si usted tiene escaleras, anime a sus hijos a que pongan una marca en algún lugar cada vez que suben o bajan las escaleras y luego dele puntajes dependiendo de cuántas veces subieron y bajaron. Estos puntos pueden ser añadidos para luego hacer algo especial en el fin de semana.

Ningún verano está completo sin incluir servicio comunitario. Yo sé que algunos de nosotros estamos muy ocupados para hacernos voluntarios del hogar de ancianos local, pero podemos enseñar a nuestros vacacionistas cómo salirse de sí mismos haciendo tareas simples por otros como sacar la compra del carro de un vecino de edad avanzada o caminar al perrito del vecino que tiene que trabajar durante el día, o sacar la yerba mala de la señora embarazada que vive en la esquina, o enseñar a un niño más pequeño del vecindario a jugar pelota.

Si trabajas desde la casa al igual que yo, o dejas a tus hijos con la abuela mientras te vas a trabajar y no quieres que pasen horas interminables frente a los videos de juegos, entonces deja juguetes de construir como Legos, rompecabezas y pinturas en la mesa para que se ocupen.  Los juegos de cartas y la diversión manual deben estar en un lugar visible, ellos no van a ir a buscar lo que está escondido.

Chequea el calendario de EBDV de tus iglesias locales y matricula a tus niños en una. Usualmente, es una semana de manualidades, juegos, amigos, meriendas y lecciones bíblicas ;por las cuales no tienes que pagar. El calendario comunitario también resulta tener buenas opciones.

Julie Kashen, la directora de regla del grupo Make It Work explica que “el verano es el momento que realmente representa la crisis de cuidado de niños”. El verano puede convertirse en una crisis, pero no necesitas sentir pánico. Si no encuentras un campamento que no te vaya a costar un ojo y la mitad del otro, haz tus planes con valentía y no te dejes amedrentar.

He aquí algunas ideas:

  1. Júntate con un grupo de padres que trabajan para desarrollar un sistema de apoyo donde puedan tomarse turnos supervisando a los niños, llevándolos al parque, intercambiando juegos, libros y rompecabezas y compartir ideas.
  2. Asegúrate de que todos los adultos en las vidas de sus niños son personas de confianza sin pasados turbios.
  3. Da a tus hijos una libreta con calcomanías. Pueden poner una calcomanía en la libreta cada vez terminan un oficio o una tarea.
  4. Mantén una pizarra visible y da a cada niño puntajes por completar sus deberes. Al final de la semana, pueden hacer algo especial dependiendo de la cantidad de puntos que han acumulado. Mientras más puntos acumulan, mayor el premio. He aquí algunos ejemplos:
    • Por cada libro que han leído (15 puntos)
    • Por dibujos de su lectura diaria (3 puntos)
    • Por pequeños oficios en la casa (2 puntos)
    • Por tareas grandes o adicionales (15 puntos)
    • Por completar tareas de matemáticas (5 puntos)
    • Por subir y bajar escaleras (un punto por cada vez que suben y bajan)
    • Por aprender el hula hoop (20 puntos)
  5. Ve a la librería y chequea libros apropiados para su edad.
  6. Mantén una pizarra con una lista de oficios que deseas que hagan en el día y pídeles que pongan una calcomanía al lado de cada tarea que han terminado.
  7. Para trabajos grandes como sacar yerba mala o limpiar ventanas, págales una cantidad modesta de dinero. Yo tengo doce ventanas grandes en mi casa y le pago un dólar a mis niños por cada ventana que limpian. Ellos juegan con agua y jabón y hacen un trabajo importante.
  8. Mantén un récord de las emociones de cada niño. Pide a cada uno que comparta al final del día cómo se sintió y ponlo en el calendario. Puedes ordenar las calcomanías de sentimientos del sitio de Internet de Lazos de Familia.
  9. Enseña a los niños a jugar Monopolio y otros juegos de mesa. Son divertidos, intelectuales y un buen pasatiempo.
  10. Asegúrate que los niños estén bebiendo mucha agua y pocos jugos. Déjales frutas frescas cortaditas, son buena para la hidratación.

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