Historias de Éxito

Historias de Éxito

Desde el 2006, hemos servido a más de 60,000 individuos, parejas y estudiantes. En una encuesta de seguimiento de dos años de los participantes que han completado nuestros programas, un 94% de participantes casados aun están casados, un 36% de parejas y un 32% de individuos han reportado aumento en sus ingresos. Dos-tercios de los participantes, originalmente en ayuda pública, dejaron de recibir suplemento del gobierno. Individuos han reportado un mejoramiento en sus estrategias relacionales, su satisfacción marital ha ido en aumento y los incidentes de violencia doméstica han ido disminuyendo.

A continuación encontrará historias de parejas que han sido impactadas por nuestros programas.

Patricio Briceño & Norma Alfaro

Cuando tenían trece años de casados, Patricio y Norma ya iban a terminar su matrimonio. Su relación había sido plagada por peleas y violencia doméstica. Como última opción, comenzaron a ir a la iglesia St. Pius donde recibieron una invitación a asistir a uno de los talleres de Lazos de Familia. Patricio se impresionó con las clases. Todo lo que el instructor decía aplicaba a su vida. Los maestros lo retaron a cambiar y le dieron los instrumentos para una conversación más pacífica y productiva. Norma comenzó a asistir al grupo de mujeres donde, finalmente, pudo hablar sobre las realidades de su matrimonio. En estas clases, aprendió a entender mejor a los hombres — especialmente la mentalidad de “machismo” que existe en nuestra cultura. Conoció a otras mujeres con conflictos similares que la animaron y la aceptaron. Con todo este entrenamiento y consejería, Patricio y Norma mejoraron su comunicación y restauraron su confianza el uno en el otro. ¡Hasta comenzaron a salir de noche otra vez! A medida que fueron fortaleciendo sus vínculos, Patricio y Norma lograron restaurar a toda la familia, pidiendo a sus hijas perdón por el patrón de malos ejemplos que les habían dado y un trabajo de sanidad comenzó a emerger en su matrimonio. “Antes, yo era muy infeliz,” dice Patricio. “Ahora, me siento contento.” Norma añade, “antes vivía en la oscuridad. Ahora, vivo en la luz y veo un futuro seguro.”

Román & Elia Correón

Roman y Elia Correón llegaron a St. Pius buscando ayuda para manejar su divorcio. Específicamente, deseaban preparar a los hijos para este trauma. En este momento de sus vidas, divorcio era lo único de lo que Roman y Elia podían ponerse de acuerdo. Debido a problemas generacionales en su familia, Roman nunca aprendió a expresar sus sentimientos. Sus experiencias pasadas lo hacían parecer fuerte, pero su familia disfuncional todavía tenía una influencia fuerte en Roman. Roman y Elia se sentían muy diferentes el uno del otro. Roman era permisivo con los hijos, y Elia más estricta. La familia completa se sentía frustrada y Elia deseaba irse. Roman tenía dudas sobre la consejería, por lo que ayuda para el matrimonio no era posible cuando tenían ya 15 años de casados, la pareja fue estremecida por la infidelidad. El divorcio era inevitable. Pero los consejeros de St. Pius enviaron a la pareja a clases de violencia doméstica, a un taller sobre las diferencias entre hombres y mujeres y a otro sobre la comunicación efectiva. Sus hijos también fueron parte de la consejería. En las clases, Roman y Elia aprendieron alternativas para sus comportamientos negativos. A medida que sus corazones se suavizaban, comenzaron a cambiar. Eventualmente se perdonaron y comenzaron a enamorarse de nuevo el uno del otro. Roman y Elia comenzaron a asistir a clases de parejas, donde aprendieron comunicación efectiva y la comunicación de ingredientes que consideraban la clave de la restauración de su matrimonio: perseverancia, amor, ver el bien en la otra persona, conocimiento y reconocer los errores. Hoy día los Correóns son mentores de otras parejas y hace dos años restauraron sus votos matrimoniales – en la misma iglesia donde buscaban ayuda para su divorcio, encontraron restauración en su lugar.

Víctor y Aurora Godoy

Aunque llevaban 27 años de casados, Víctor y Aurora Godoy siempre estaban peleando. Por lo que cuando escucharon sobre los servicios que Lazos de Familia ofrecía en su comunidad, decidieron matricularse, con la esperanza de mejorar su situación. El programa ayudó a la pareja de forma increíble en el área de la comunicación. Víctor ahora reconoce que no sabía cómo hablar a su esposa. Antes, demandaba y argumentaba; no era cortés y nunca decía “por favor” y “gracias”. Aurora dice que entiende mejor a su esposo ahora y su relación con sus hijos ha ido mejorando. Víctor y Aurora, quienes son originalmente de Perú, dicen que el programa les dio un respeto profundo por las diferencias entre los hombres y las mujeres – en cuanto a sus valores, características y estilos de comunicación. La pareja ha estado envuelta en el programa por tres años y este les ha dado mejor técnica para comunicarse mejor. Han aprendido técnicas de negociación, estrategias de comunicación y la importancia de escuchar a la otra persona. El programa también ha retado a Víctor a examinar sus prioridades. En el pasado solo estaba enfocado en su trabajo. Pero los talleres lo han enseñado a ser más equilibrado, a sacar tiempo para la familia, y a re-examinar sus prioridades. Estas lecciones han permitido a la pareja a ayudar a otras parejas, incluyendo a sus tres hijos y cinco nietos. Víctor y Aurora dicen que los resultados de los programas de Lazos de Familia han sido impactantes en sus vidas.