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Lo Urgente vs Lo Importante

Lo Urgente vs Lo Importante

por
Cinthya Alarcón

La jornada de una Mamá Insomne

Tengo la gran bendición de tener a dos pequeños que me llaman mamá. Mi hija Joyci de 5 años y mi bebé Jedediah, de poco más de un año.  Cuando nació mi hijo, obviamente hubo ajustes en la dinámica familiar a los que nos pudimos acoplar muy bien, pero nada nos preparó para las noches de desvelo que este pequeño nos haría pasar.

Si algo he aprendido desde que tengo la dicha de ser mamá es que debo disfrutar de toda etapa por difícil que sea, porque pasará y llegará a su fin. Y es que las dificultades que enfrentamos en cada etapa tienen el potencial de cegarnos a tal grado que nos impide disfrutar del HOY y del regalo que cada una trae con ella.

Lo confieso, a diario tengo que tomar una pausa y recordar que lo urgente no debe hacerme olvidar lo importante.  Te explico.

Desde que nuestro hijo nació, no dormía ni de día ni de noche. Cuando lográbamos dormirlo, se despertaba cada hora o cada dos horas. En las raras ocasiones que dormía tres horas seguidas ya cantábamos victoria.  Así fue por más de quince meses. Durante ese tiempo, la privación de sueño me afectaba bastante y pasaba mis días entre dormida y despierta.

Durante esos largos meses, lo urgente remplazó lo importante. La privación de sueño y sus consecuencias me hacían olvidar que esta etapa pronto pasaría y debía disfrutarla.  No me refiero a no dormir, sino a disfrutar el hecho de tener bebé a quien arrullar, saber que el me necesitaba para sentirse seguro, y simplemente disfrutar del momento.

Muchas noches olvide la bendición que tenia en mis brazos por la urgencia que tenía de dormir. Afectaba mi estado de ánimo y la forma de tratar a mi familia. ¿Te ha pasado alguna vez?

Gracias a Dios, esas noches de poco sueño han ido disminuyendo, y mi hijo ya duerme mejor. Además, como ya camina, puede andar tras su hermana mayor haciendo travesuras. Otra etapa, otro reto. De eso se trata la vida. Ahora, en mi día a día hago una pausa y recuerdo que debo disfrutar cada etapa en la que se encuentran.

Por ejemplo, hace unas semanas por fin llegó la primavera y salimos a jugar al jardín. Cuando menos me di cuenta, se fueron directamente al charco de agua para hacer pastelitos de lodo y el bebé a explorar el sabor de tal sustancia. Mi reacción inmediata fue espantarme y pensar, “se van a ensuciar, a mojar la ropa, van a traer un desastre a la casa y tendré que volver a bañarlos.”

¿Me entiendes, verdad? En ese momento, hice una pausa y me dije a mi misma, “Y si se ensucian ¿qué? Si se hace un desastre en la casa ¿qué importa? ¿Vale la pena robarles la diversión que produce jugar con los charcos de agua y lodo, por mantener su ropa y la casa limpia?” Lo importante no es lo limpios puedan mantenerse, sino cuánto pueden disfrutar esta etapa de su niñez. Y yo, como mamá, recordar que esta etapa de pastelitos de lodo también pasará. Lo importante aquí es disfrutar de su alegría.

Mis mejores recuerdos de niña siempre incluyeron jugar con lodo, de alguna forma u otra. Así que me relajé, y me dispuse a disfrutar del momento. Además, ¿quién se va a acordar de aquel día en que mamá lo cambio de ropa y quedó impecablemente limpio todo el día? De lo que estoy segura, es que mis hijos siempre recordarán los momentos en que terminaron con lodo hasta en los oídos.

La urgencia de terminar nuestra lista de pendientes, no debe robarnos de los momentos importantes que podemos regalarles a nuestros hijos y de disfrutar cada la etapa en la que se encuentran.

Quizás tu ya pasaste la etapa de las noches de desvelo con tus hijos, o de esos días en los que el lodo no era parte de tu plan pero terminó siendo la actividad del día. Quizás tus pequeños ya no son tan pequeños, pero aun así te animo a que disfrutes de la etapa que estás viviendo con ellos porque cuando menos pienses habrá pasará.

¿Cúales retos has enfrentado tu como mamá? Cuéntanos en la sección de comentarios.

Cinthya Alarcón es actriz de nuestra radio novela ¡Qué Gente, Mi Gente!

Para blogs, tips e ideas sobre la maternidad, la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

Ser Mamá es lo Máximo

Ser Mamá es lo Máximo

por
Pamela González

Bien decía mi mamá, “Cuando seas madre lo entenderás todo.”  Y es que la llegada de un bebé no solo revoluciona tu vida por completo, sino que trae consigo también mucho aprendizaje. El día que Santiago Gael llegó a este mundo, por la gracia de Dios, puedo describirlo como el día más importante de mi vida. Después de nueve largos meses de espera y un parto bastante complicado, se llegó el momento que había deseado con tanto fervor; tener en mis brazos a mi pequeño “Santi”. Me sentía como en un sueño. Lo amé desde el primer momento que supe de su existencia, pero ahora era real. No podía creer que esa cosita tan bella naciera de mi. Lloré de alegría, sentí mucha paz y al mismo tiempo me inundaron unos nervios horribles al no saber si iba a poder con el reto de ser mamá.

Durante mi embarazo, escuchaba consejos por todos lados, asistí a cursos de preparación para el parto, clases de lactancia, cómo bañarlo y hasta cómo vigilar su sueño. Pero no fue hasta que me tocó amamantarlo por primera vez que comprendí que ser madre en teoría, no es lo mismo que en la práctica. Ese momento nunca lo voy a olvidar. Después de que la enfermera lo trajera al cuarto para alimentarlo fue que comenzó mi primer reto, ¡no salía nada! Sude frío, tal vez eran los nervios, el cansancio, no lo sé, pero lo bueno fue que mi esposo también había asistido a esos cursos y su ayuda fue muy importante para poder cumplir con mi primer labor como mamá. La lactancia, para mi, comenzó como un proceso un poco complicado, pero a medida que pasan los días la he disfrutado cada vez más.

El vínculo que he establecido con mi Santi ha sido realmente hermoso. Han sido noches de desvelo, días de retos nuevos, pero sin duda, la alegría que un bebé trae a la familia es indescriptible.

Ser mamá, representa una entrega total, sacar fuerzas de donde sea para sacar a tus hijos adelante y juntos enfrentar los retos que la vida te da cada día. Obviamente, se requiere también de muchos sacrificios, paciencia y dedicación pero que son bien recompensados con una simple sonrisa o caricia de tus hijos. Que bendición mas hermosa es ser madre. Hoy más que nunca, admiro a mi mamá y todas las madres del mundo. ¡Felicidades a tí que eres mamá!

¿Cómo ha sido tu experiencia como mamá por primera vez? Cuéntanos en la sección de comentarios.

Pamela González es actriz de nuestra radio novela ¡Qué Gente, Mi Gente! y la obra Los Secretos de Santa Mónica.

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