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Desarrolla Hábitos Ganadores

Desarrolla Hábitos Ganadores

por
Dra. Alicia La Hoz

Esta es la segunda parte del segundo blog de la serie de resoluciones, “¿Cómo te Convences para hacer un Cambio?” que puedes leer aquí. Una vez hayas decidido que quieres cambiar y te comprometerte a metas medibles, el siguiente paso es desarrollar hábitos ganadores ¡que te lleven a tu meta final!

Desarrolla hábitos que funcionen para ti:

Una vez hayas definido metas específicas, crea hábitos que se ajusten a tu rutina. Si planeas ir al gimnasio en la mañana tres veces por semana, establece una rutina que te asegure gran éxito por la mañana. (por ejemplo: ponte tu ropa de ejercicio en cuanto despiertes, programa tu alarma, prepara y ten listo tu desayuno.) Si tu meta es pasar 10 minutos dialogando con tu pareja, entonces averigua en que momento del día será, y crea un ritual que ayude a facilitar ese tiempo. Prepárate un te o una taza de café y toma una libreta donde tu cónyuge y tu puedan anotar historias que quieran compartir o recordar. Una vez hayas establecido rutinas, y hayan probado tal rutina por varios meses, la actividad y la mentalidad comenzarán a ser parte de ustedes.

¿Recuerdan la historia del cafecito de las 3pm que les conté en el primer blog de esta serie? Una vez estableces un hábito, ya no tienes que decidir ser agradecido cada mañana, hacer ejercicio o comer más saludable. Una vez te acostumbras al nuevo patrón, tu cerebro comenzará a esperar la rutina. De la misma manera en que yo anticipaba mi café, así te encontraras tu anticipando comerte esa manzana saludable durante el descanso en tu trabajo, esperarás los abrazos que recibes y das a tus seres queridos antes de salir de casa. Y así como parece ser que automáticamente te lavas los dientes o conduces hacia tu trabajo sin pensarlo, así tus buenos hábitos reemplazarán a los malos y estos se convertirán en parte fundamental de tu persona.

Celebra los pequeños logros:

El éxito es la suma de pequeños logros. Celebra diario que estás logrando la meta al momento de hacer tus actividades. También puedes crear actividades que refuercen y te motiven a seguir el curso cuando combinas una actividad con otra placentera. Por ejemplo, si tu meta es ejercitarte en una maquina elíptica por 30 minutos/ 3 días a la semana después del trabajo, entonces baja tu show favorito solo durante este tiempo. O si te encanta el café, asegúrate de tener listo tu café cuando vayas a disfrutar de tus 10 minutos con tu cónyuge libres de distracciones. Si tu meta es jugar con tus hijos 15 minutos al día, encuentra la actividad que ambos disfruten hacer. Trabajar para lograr esa meta será menos difícil y encontraras placer en el proceso.

Escribe tus metas y tus logros. Escribe en un diario tu progreso y haz notas mentales de los cambios emocionales y/o físicos que vayas experimentando. Al saborear los pequeños logros positivos que se van llevando a cabo, te sentirás más motivado a seguir tu curso.

Tu puedes ser el impulsor o el obstáculo más grande en tu camino hacia el éxito. Convéncete de hacer un cambio, y habrás ganado la mitad de la batalla.

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¿Cómo te Convences para hacer un Cambio?

¿Cómo te Convences para hacer un Cambio?

por
Dra. Alicia La Hoz

El fuerte aroma de café comenzaba a levantarme el ánimo aun antes de dar el primer sorbo de espresso. En aquel entonces, trabajaba como Directora de Ayuda Financiera mientras completaba mi postgrado en Trinity International University (TIU), y diariamente a las 3pm en punto, mis compañeros con mucha gentileza nos traían una taza de espresso cubano. La experiencia se convirtió en una rutina tan arraigada que la primera memoria que viene a la mente cuando pienso en la universidad es el rico sabor a café. En tardes lentas, mis colegas y yo anticipábamos la llegada del espresso.

A eso de las 2:30 pm, todo el mundo en la oficina comenzaban a experimentar “el gusto del espresso”, sabiendo que solo debíamos esperar un poquito más para recibir aquel deleite de la cafeína al que nos habíamos acostumbrado.

La experiencia de anticipación, el sentimiento de gozo que te de algo aun antes de tenerlo, es algo que investigadores han estudiado sobre el rol del hábito y la rutina. Cuando quieres hacer un cambio, cuando sabes qué quieres cambiar y cuando has tomado la decisión de cambiar, necesitas crear hábitos y rutinas que permitan que ese camino al cambio permanezca.

En este segundo blog de nuestra serie de resoluciones, exploraremos el segundo componente de cambio: Toma de decisión para el cambio.

La Decisión de Cambiar:

La Autoconciencia es como un espejo interior – es un reflejo que revela patrones que crean caos u orden en tu vida. Cuando tienes un problema como ira explosiva, comer en exceso, o compra impulsiva, necesitas identificar las circunstancias y los eventos que precipitan el problema que quieres corregir. Una vez puedas reflexionar sobre lo que motiva tus acciones, necesitas sentir la urgencia y la convicción que te exhorte a hacer los cambios necesarios.

La autoconciencia sin convicción puede llevarte a un estado mental peligroso que consiste en complacencia, autocompasión, y hasta vergüenza. Y estas fuerzas pueden llevarte a un sentido de desesperanza – un enemigo que no permite que ocurra el cambio. Así que, ¿cómo puedes persuadirte de cambiar?

  1. Escribe una lista de razones por las cuales debes cambiar. Escribe los pros y los contras del cambio. Por ejemplo, ¿cuál sería el beneficio de no explotar en ira alrededor de familiares y compañeros de trabajo? Asegúrate de que tus razones sean personales.
  2. ¿Qué puede pasar si no cambias? ¿Qué es lo peor que puede pasar si continúas viviendo de la manera en que vives? ¿Cómo te gustaría ser en unos 5, 10 o 15 años? Crea una imagen en tu mente de la peor y la mejor versión de tu persona.
  3. Recuerda un momento cuando fuiste exitoso. Piensa en aquel esfuerzo que hiciste en el pasado y que te permitió lograr una meta, o hacer algo diferente y piensa en cómo te hizo sentir ese éxito. Visualiza cómo podría ser tu vida si pudieras perdonar a tu cónyuge, si lograras manejar mejor tu ira, si pudieras manejar mejor tus impulsos.
  4. Haz una lista de tus excusas. Escribe todas las razones por las cuales aún no has cambiado, o porqué tus intentos anteriores han fallado. Nombra cada razón y se honesto contigo mismo. ¿Qué te ganas al no cambiar? ¿Qué pierdes?
  5. Encuentra un héroe. ¿Existe alguien que haya vivido una lucha similar y que haya salido victorioso al lograr sus metas? Ve una película o lee un libro sobre esa persona para encontrar inspiración y motivación.
  6. Elige una cosa. Cuando resurgen muchas faltas, es fácil hacer una lista de 100 cosas para cambiar. Elige una a la que le puedas dedicar toda tu energía. Desglosa esa cosa a micro-momentos. Por ejemplo, elije recibir a tu cónyuge con un beso y un abrazo cuando llegue del trabajo, en lugar de reclamarle por mil cosas. Este micro-momento sencillo terminará fortaleciendo su relación. Una meta general como la de “ser más feliz en mi matrimonio” puede ser frustrante por todos los factores involucrados. En su lugar, elije una cosa que quieres lograr y enfócate en esos micro-momentos. Eventualmente, todos los micro-momentos se irán sumando y harán una gran diferencia.
  7. Haz un compromiso. Escribe, “Voy a.…” Comparte tu decisión con alguien de confianza. Cuando compartes un compromiso que has hecho, es más probable que lleves a cabo tu decisión. Es más probable que te mantengas fiel a tu compromiso si tienes un amigo o familiar a quien rendirle cuentas.
  8. Define tu Meta. Ahora que has decidido cambiar, el trabajo comienza. Tienes que definir metas que sean inteligentes, o “SMART” por sus siglas en inglés (específicas, medibles, alcanzables, razonables y en un tiempo programado.) Por ejemplo, “Voy a compartir con mi esposo una razón diaria por la cual me siento agradecida,” o “Voy a comer aperitivos saludables y llenar mi lonchera con opciones saludables para lograr mi meta.” Identifica específicamente lo que quieres hacer diferente – entre menos general sea tu meta, más alcanzable será.

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Jornada de Elsa

Jornada de Elsa

Por
Elsa Monroig

¿Quién dice que ya han pasado 6 meses desde que me propuse lograr mi jornada – mejorar mi comunicación oral en inglés? Aunque considero que he mejorado, me falta mucho camino por recorrer para lograr hablar inglés con fluidez.

He compartido algunas conversaciones con mis compañeros de trabajo que son anglos (en especial con Freddie) porque fuimos co-directores de Los Secretos de Santa Mónica: La Boda y teníamos que hablar y tratar de entendernos; bueno, creo que lo logramos. Además, en la vida diaria me he retado a hacer mis conversaciones, la mayor parte del tiempo, en inglés; no ha sido suficiente para alcanzar lo que me había propuesto a principios del 2017 para esta parte del año. Pero no me doy por vencido, sigo hacia adelante. Todavía me falta vencer al fantasma del miedo en público, ¡pero lo voy a lograr!

Tengo como laboratorio el hablar con mi nieto, la mayor parte del tiempo, en inglés. El ayudarlo con sus tareas me ha servido de mucho para aprender la estructura correcta de las oraciones y aumentar mi vocabulario. Ahí vamos en el proceso. Nunca pensé que fuera sencillo, pero sí sé que no es imposible.

No sé cómo te va con tu jornada, pero no te des por vencido, sigue hacia adelante, sé que lo vas a lograr. #jornadaelsa #hablemosingles #sisepuede

Sigue mi jornada con el #jornadadeelsa y las de mis compañeros en la sección Jornadas y con el #jornadas.

Cuando creas hábitos, la jornada es más fácil y placentera.

Cuando creas hábitos, la jornada es más fácil y placentera.

Por
Verónica Ávila

¿Qué onda amigos? Pues como recordarán, mi amiga y compañera Damaris Bran y yo arrancamos este año muy entusiasmadas y decididas a iniciar la jornada #FitMoms por el transcurso del 2017. Les adelanto que no ha sido fácil, pero se ha vuelto una gama de hábitos que han hecho de mi jornada una mucho más fácil y placentera de llevar a cabo.

Elegí el “kick boxing” como mi actividad física en conjunto con una alimentación consciente, que me permita mantenerme “fit.”. Y déjenme decirles que a 5 meses de iniciar la jornada me siento entusiasmada y firme conmigo misma para lograrla.

Para lograr una meta grande, es importante fijarse metas claras a corto, mediano y a largo plazo. En mi caso, me di cuenta de que mi jornada conlleva varias áreas y no solo una.

Una parte importante de mi jornada, era aminorar el estrés, además de verme y sentirme mejor.  Mis chiquillos me necesitan cuerda y con la energía necesaria para disfrutar nuestro tiempo de familia, además de mantener un ritmo de trabajo saludable. Decidí limitarme a trabajar las 40 horas semanales, que me permitan tiempo de “familia” y tiempo para “mí.” Todo, al tiempo que no me sintiera culpable de tener tiempo para mí. Comprendí que para poder darles lo mejor de mí a mis hijos, necesito estar bien primero. Poco a poco, lo estoy logrando. Gracias a Dios, los cambios me han funcionado pues el nivel de estrés ha bajado, considerablemente.

Mi clase de kickboxing es intensa y demanda mucha fuerza de voluntad y fuerza corporal para lograr todos los “rounds”.  Pero no todo es tirar golpes al costal y ya. Me hacía falta definir una meta clara. Mis instructores me guiaron y me ayudaron a fijar mi meta: Estar más fuerte físicamente y tonificar mi cuerpo.  En abril, iniciaron un reto de abdominales y para mí fue excelente porque me ayudó a iniciar un hábito de ejercicio matutino que antes no tenía, pues mis clases son en la tarde. Ese hábito me encanta, porque no solo me llena de energía para arrancar el día, sino que los cambios físicos son notables. Adicionalmente, aprendí a llevar una dieta balanceada que me permite comer saludable durante la semana y darme mis “gustitos” con moderación los fines de semana y que no me afectan físicamente. Y como bono extra, estos hábitos me han ayudado a sentirme orgullosa de mí misma, porque sigo enfocada y determinada en lograr la jornada.

En lo que estoy empezando a trabajar ahora es en el aspecto mental y emocional. Hace unos meses me convertí en madre soltera. Y aunque no ha sido fácil, es un proceso y una tarea posible. Una vez han pasado los “dolores de cabeza” inmediatos después de un divorcio, puedo decir que voy recuperando poco a poco mi estabilidad emocional y mental. Me he propuesto leer un libro semanal que cultiven mi mente y mi corazón. Esa meta la inicié hoy y para ello me compré una membresía a una aplicación de audiolibros. De esta manera puedo escuchar los audiolibros en camino al trabajo y de regreso. Eso del “multi-tasking” se nos da naturalmente a las mamás. Bueno eso espero. Ya les contaré. Jejeje.

Hasta ahí va mi jornada. ¿Y tu cómo vas con la tuya? Recuerda que es importante crear un hábito para mantenerlo. Traza tu meta, claramente, y trabaja para lograrla. Es posible que te desvíes, y si eso sucede, sacúdete y vuelve a empezar. Quizá al principio tengas que exigirte, bastante a ti mismo, disciplina y dedicación. Pero una vez creas el hábito, la jornada es mucho más fácil y placentera.

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¡Sí se puede!

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El Gusto por mi Jornada

El Gusto por mi Jornada

Por
Savannah González

Mi jornada del 2017 es crear “outfits” con solo 20 dólares. Ya tengo tres meses con mi jornada y no he gastado más de $20 en cada atuendo. Toda mi ropa la he comprado en Goodwill. Lo mejor de todo es que he conseguido ropa nueva aun con la etiqueta original.

Eso sí, cuando vayas de compras a una tienda de segunda, te recomiendo que te prepares con mucha paciencia y tiempo, además de ir un día que tengas libre para que puedas buscar tranquilamente.

En el transcurso de mi jornada, me di cuenta de que esto es algo que realmente me gusta hacer. Descubrí que me apasiona buscar ropa a precios económicos y poder jugar con los diferentes estilos para hacer que un atuendo se vea bien. De hecho, hay gente que me dice que mis “outfits” se ven muy bien y me preguntan en donde compro mi ropa, y cuando les digo donde se quedan en “shock”.

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Ufff… Mi Jornada

Ufff… Mi Jornada

Por
David Toledo

Amigos de la Jornada. Les saluda David.

Es increíble pensar que ya casi pasa una tercera parte del año. Me pregunto, ¿a dónde se fue todo este tiempo?

La segunda pregunta es una no muy cómoda, porque me hace reflexionar  en que mi jornada no está dónde me imaginaba que estaría. Lo positivo es que gracias a los pequeños cambios que tengo hasta ahora, me he quedado constante en un peso de 20 lbs. más bajo que el que tenía al comienzo.

Entre estas cosas, lo mejor que se puede hacer es limitar el consumo de refrescos gaseosos y bajar el consumo de azúcar. Con el correr de cada día, me he encontrado que no he seguido mi plan de planificar mis alimentos debidamente y siempre lo más a la mano que tenemos es lo menos saludable.

Es tiempo de darle una recargada a esta #jornadaDeDavid a version 2.0. No hay de otra. Mis compañeros ahora me persiguen queriendo tomar fotos cuando me ven comiendo algo que no les satisface los requerimientos de lo que debo comer. Aunque sea en broma, no es agradable porque me recuerda que no estoy donde debería estar. Pero no hay tiempo para lamentar, solo para seguir adelante.

En dos semanas estoy inscrito en una carrera de 3 millas. Esta es una buena oportunidad para darle un segundo respiro a esta jornada. Espero pronto tener mejores noticias. ¡Sí se puede!

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Mi Jornada del Silencio

Mi Jornada del Silencio

Por
Nancy Duarte

Veamos, ¿Cómo comienzo? Estoy investigando en autores y libros que me podrían servir de ayuda en este viaje. En mi plan está reunirme con un Director Espiritual, alguien que ha sido entrenado en el proceso de crecer en las disciplinas espirituales, como también en otras áreas de la vida espiritual. Dos buenos recursos para acompañarme son los libros “Celebración a la Disciplina” (Richard Foster) y Formación Espiritual (Henry Nouwen). Los dos vienen de dos tradiciones diferentes, sin embargo, aportan riqueza a este viaje.

Te preguntarás, y ¿Dónde estás hoy? Estoy trabajando en el proceso de disciplinar mi cuerpo y mi mente de estar conscientes de los ruidos del día a día. Practicando, “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios”. No es tan fácil lograr este objetivo. Estoy cada vez más conscientes de mis distractores, como por ejemplo,  el correo que no he contestado, la llamada telefónica pendiente, las noticias, etc. Sobre todo, de mis propias voces internas…aquellas que me llaman a lo sentido de lo urgente sobre lo importante. También estoy procurando llevar un registro de mi experiencia. ¡Les mantendré informados!

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“Fashionomía” Economiza & Organízate

“Fashionomía” Economiza & Organízate

“Fashionomía” Economiza & Organízate

Por
Savannah González

Este año inicié mi jornada de comprar un atuendo completo al mes, con solo $20. También estoy en el proceso de limpiar mi “closet,” por lo que este fin de semana saqué muchísima ropa para donar o regalar. Me di cuenta de que mucha de esta ropa tenía años sin usarla. Si te pasa lo mismo, y ya tienes más de un año que no la has usado, quiere decir que ya te tienes que deshacer de ella; regálala o dónala.

Además de limpiar de mi closet, me di a la tarea de ir en busca de mi primer atuendo. Y tengo que decir que hice una compra muy buena. Me fui a “Goodwill,” una tienda de segunda mano, y encontré un suéter nuevo con la etiqueta de “Old Navy.” El costo original era de $34.94, y yo lo compré por tan solo $4.99. Y es que muchas tiendas cuando no se les vende toda la ropa de temporada, la donan a “Goodwill”. ¡Lo logré! De igual manera lo puedes lograr tú. Únete a mi jornada. #JornadadeSavi #jornadas

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Los tropiezos de mi Jornada

Los tropiezos de mi Jornada

Por
Verónica Ávila

¡Hola amigos! Les cuento que este 2017 inicié muy entusiasmada mi jornada de hacer ejercicio y ponerme en forma para liberar el estrés y generar más energía.  Soy mami de 3 niños que me traen para arriba y para abajo, además de que mi ritmo de vida y de trabajo también es rapidito.  ¡Así somos las mamás!

Todo iba súper bien. Me anoté para un año de clases de “kickboxing” y comencé a comer más saludable; ya saben, frutas, verduras, pollo, pescado, ensaladas, yogurt, etc., etc. En fin, toda una dieta balanceada.  Además, de que seguí las indicaciones de mi doctora en cuanto al consumo de hierro para aliviar mi anemia.

Pero empezaron a llegar los desafíos. Primero, un día iba rumbo a mi clase y se dejó venir tremenda tormenta. Total, que no alcancé a llegar a la clase a tiempo. Y en kickboxing es crucial que llegues temprano pues el calentamiento inicial te lleva de 0 a 10 en 15 minutos y si empiezas tarde tu cuerpo puede sufrir consecuencias de salud. ¡Ese día me enfadé con la lluvia, el tráfico y el horario! Pero no ganaba nada con eso, así que llegué a casa y me subí a la caminadora a correr y logré mi meta de 30 minutos y la subí a 65 minutos. ¡Hasta con porristas! (Mis niños felices de animarme, además de jugar mientras yo corría).

Ese fin de semana, mi hija Valentina se enfermó con lo que parecía ser el dichoso “flu.” La mantuve en casa, con medicina que me recetaron en la farmacia y fue mejorando día a día. Pero no conté con que el virus ya se había propagado en casa y después de Vale, siguió mi hijo Natanael, seguí yo y finalmente se pasó a Daniella, mi hija la más pequeña.  Esto me desenfocó totalmente de mi meta de ejercicios, pues no me sentía bien y además no quería propagar el virus a mis compañeros.

Aun así, intenté reincorporarme a mis clases. Salí del trabajo con el tiempo medido para lograr llegar a mi clase a las 6:30 y, oh sorpresa, cuando llegué a las 6:22 ya habían iniciado, pues la clase empezó a las 6:15. Me frustré conmigo misma porque confundí el horario y ya no podría recuperar la clase, pues tenía que recoger a Vale de su práctica de fútbol y llevarla a la biblioteca para un proyecto. Los días siguientes tenía que arreglar asuntos personales que no podía posponer y para variar se me enfermó de nuevo mi hijo.  ¡Qué bárbaro! ¡Cuando no llueve, llovizna! Pero la lección de todos estos desafíos es la actitud con la que uno los afronta. He decidido que no me voy a dejar vencer por lo que no puedo controlar. Mejor me enfoco en lo que puedo controlar y planeo la manera de reiniciar la jornada y ¡seguimos! Aquí les va mi plan en 4 puntos:

  • Llegar y salir a tiempo del trabajo para llegar a mi clase a las 6:15pm 3 veces por semana
  • Comer saludable toda la semana y postrecitos solo el fin de semana
  • Caminar por lo menos 10,000 pasos diarios
  • Disfrutar de momentos divertidos con mis hijos por lo menos 1 vez por semana

¿Te ha pasado algo similar? Enfócate en la meta y resuelve. El consejo me lo tomo y en la próxima les cuento cómo me ha ido.  Por lo pronto los dejo que voy a preparar un pescadito rico. ¡Mmmmm! Jejejej.

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Metas en Familia

Metas en Familia

Por
Dra. Alicia La Hoz

Este año, mi esposo y yo decidimos incluir a nuestros hijos (3 y 7) en nuestras metas.

Simplemente les explicamos lo que son las metas, le dimos unos ejemplos y luego cada uno compartimos las nuestras o las dos que deseamos trabajar en el 2017. Estábamos curiosos por ver con qué podrían venir nuestros hijos o si les parecería un ejercicio fútil donde los padres toman control del peso de la discusión. Esperamos, pacientemente, cuando establecimos nuestra primera meta (visitar un parque nacional o una reserva natural cada mes), ellos replicaron. Uno de ellos dijo que deseaban ser buenos y agradecidos cada día y el otro dijo que deseaba ¡que tomemos chocolate caliente todos los días! Tuvimos que considerar todas las metas y trabajarlas para que pudieran ser alcanzables y manejables. Disminuimos nuestra lista (tristemente el chocolate caliente no figura entre ellas) y la pusimos en nuestra pared para recordarla. Fuimos a nuestra primera aventura cuando afuera estaba a unos 35 grados.

Luego, un día, nuestros hijos preguntaron acerca de realizar un trabajo manual. Yo les describí la idea de hacer una jarra de acciones de gracias, donde podemos colocar algo por lo que agradecemos cada semana. Nuestros hijos cortaron bastante papel de construcción y asignaron una forma para cada uno de los miembros de la familia. Mamá tendrá los corazones y Papá tendrá los círculos. Cada par de días, nuestro hijo nos reparte las figuras para que escribamos la razón por la que damos gracias. Catalina, de tres años, constantemente da gracias por sus juguetes y sus muñecas. Nosotros estamos emocionados por nuestras metas para el 2017 y hemos encontrado la manera de disfrutarlas apoyándonos el uno al otro para hacer medible el cumplimiento de las mismas.

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