26

test

Las Memorias que No Desvanecerán

Las Memorias que No Desvanecerán

por
Dr. James Hommowun

Esta semana, quien fuera mi compañero de departamento en el colegio vino a la ciudad a ver a su familia y pasó a mi casa a visitarnos una tarde. Después de 20 minutos de ponernos al día junto con mi esposa y mis entusiasmadas hijas, la mayor de mis hijas corrió al cuarto de al lado a tomar una tableta y regresó y le preguntó ¿Quieres jugar ajedrez? Me pasé media hora viendo a mi viejo amigo (quien es tan listo como yo) casi perder su primer juego de ajedrez ante mi hija –  en sus propias palabras, solo se salvó porque ella le mostró un error que él estaba cometiendo y fue entonces que pudo cambiar su suerte.

Quizá deba mencionar que mi viejo amigo es un brillante diseñador de video juegos y sabe más sobre la historia y el desarrollo del ajedrez y sus variantes que yo jamás pueda siquiera pensar en igualar.

No hace falta decir, que me sentí increíblemente orgulloso de mi hija. Y conste que yo no la preparé para que lo retara, ni tampoco hubiera esperado que estuviera tan cerca de ganar ante otro adulto experto. (Quizá debí hacerlo pues apenas la semana pasada me ganó a mí, pero obviamente no puse suficiente atención.)  Pero la razón por la cual viví esta gran experiencia es porque el año pasado me tomé el tiempo para enseñarle a mi hija a jugar ajedrez y pasé tiempo jugando con ella. Ella lo aprendió, siguió practicando – y la verdad es que cada día se pone mejor al derrotar a sus contrincantes de computación más débiles en la tableta, y le entusiasma participar en el club de ajedrez de la biblioteca este verano como una de las jugadoras más jóvenes – ha excedido en muchas ocasiones el poco esfuerzo que yo puse al principio – el “esfuerzo” de divertirme con mi hija.

Nos ocupamos tanto en el día a día que perdemos la noción del tiempo que pasamos (o no pasamos) con la gente más cercana a nosotros, la gente que vemos diariamente – y esta falta pasiva de negligencia no intencional (no estamos tratando de no pasar tiempo con nuestros hijos, es solo que estamos atendiendo otros asuntos que demandan de nuestro tiempo) está teniendo el impacto más grande en las personas más chiquitas. Los niños prosperanante la interacción con sus padres, aman lo que nosotros amamos y quieren desesperadamente ser como nosotros, pero tenemos que darles hasta el más mínimo ánimo y ellos florecerán rápidamente ante nuestra mirada.

¿Si yo no hubiese pasado tiempo jugando con mi hija, hubiera podido contestar a más e-mails? ¿Darle “like” a más publicaciones en Facebook? ¿Hubiera visto un episodio más de Velvet en Netflix? ¿Hubiera terminado otro capítulo de mi libro? Claro que pude hacerlo. ¿Recordaré todo eso en un año? Lo más probable es que no. ¿Recordaré el brillo en los ojos de mi hija y la alegría genuina de mi compañero al jugar con ella – algo que sucedió solo porque yo había jugado con ella antes? Absolutamente. Probablemente por el resto de mi vida.

Sabemos que encontrar el tiempo y balancear todas las tareas que tenemos los padres es difícil – es otro trabajo de tiempo completo encima del trabajo que ya tenemos, y el horario es de 24/7. Por esta razón, Lazos de Familia lleva a cabo una serie de podcasts cortos que ayudan a padres jóvenes (y no tan jóvenes) para que puedan lidiar con los desafíos que todos enfrentamos – sabemos que la cosa está difícil, pero no tienen que enfrentarlo solos. Te invitamos a darle un vistazo a nuestro podcast, The Struggle is Real, o a descargar la app de Familia Bridges disponible en Apple Store y Google Play para obtener tips prácticos de cómo deshacerte de los quita-tiempos que no recordarás y cómo hacer el tiempo para las memorias que nunca desvanecerán.  Tómate el tiempo de jugar con tus hijos – ajedrez, béisbol, lotería, a las muñecas, el juego no importa. Quizá te sentirás ridículo, abrumado, o se te hará difícil enfocarte – pero las recompensas son increíbles, y llegarán cuando menos las esperes, y esos son los momentos que valen la pena vivir.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida,  la familia, y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

Los Beneficios de Desconectarse para Conectarse

Los Beneficios de Desconectarse para Conectarse

por
Damaris Bran

Cuando mi hijo Jeremy tenía 3 años, mi esposo y yo aprendimos una valiosa lección a través de la consejería matrimonial respecto al uso de la tecnología y la dinámica familiar. Decidimos intencionalmente no usar la tecnología durante la hora de la cena con la sola intención de promover la comunicación entre nosotros. Sin pensarlo dos veces, incluimos a nuestro hijo en esta dinámica. No les voy a negar que, al principio, por malos hábitos que habíamos adquirido cuando nos casamos, nos costó mucho respetar esa regla y romper con el mal hábito, pero con el tiempo se convirtió en el mejor momento de nuestro día. Cinco años más tarde, nació nuestra segunda hija Rebeca y naturalmente se integró a nuestra regla y ya cultura familiar.

Hoy día mis hijos ya son adolescentes y hasta el sol de hoy ambos respetan profundamente la regla de “no tecnología durante la cena”. Ellos son adolescentes como cualquier otro, con sus celulares a donde quiera que van. Los usan con frecuencia y en ocasiones hasta se los hemos tenido que quitar porque no cumplieron con alguna responsabilidad importante. Pero la diferencia entre ellos y muchos chicos en los Estados Unidos es que ellos han aprendido a mantener la conexión humana con la familia y amigos.  Ambos son muy verbales con sus sentimientos y comparten todas las cosas que les han pasado durante el día. Muchas de esas pláticas son profundas y tienen que ver con la oportunidad que mi esposo y yo tenemos de guiarlos por la vida. ¿Cómo hemos logrado tener dos adolescentes tan saludables a la hora de conectarse emocionalmente? Siguiendo una simple regla, separar por lo menos una hora al día intencionalmente para habla y compartir sin ningún tipo de tecnología que nos interrumpa.

La tecnología representa una amenaza en la salud mental de nuestros hijos. Hay estudios que sugieren que hoy experimentamos un fenómeno llamado“adicción a internet”. El problema que se presenta cuando los chicos se vuelven completamente dependientes de la conectividad a internet y que incluso puede llevarlos a tener síntomas de angustia, ansiedad y violencia si no tienen acceso a la red, además de generar alteraciones cerebrales similares a las que genera la adicción al alcohol y drogas. Según los especialistas, esta adicción puede llevar a las personas a sufrir de depresión, nerviosismo, irritabilidad, pánico y poco interés en convivir con otras personas. Esto puede no solo aislar a nuestros hijos de su mundo social, pero privarlos de una niñez plena.

¿Qué podemos hacer para prevenir que este fenómeno social afecte a nuestros hijos? A continuación, unos consejitos que les pueden servir:

Los padres somos el ejemplo: Las mamás y los papás modernos están familiarizados con el uso de la tecnología, más que cualquier otra generación. Por este motivo, con frecuencia se les hace difícil separarse de sus dispositivos. Cuando esté con sus niños, deje los teléfonos inteligentes a un lado y converse o juegue con ellos, entre otras cosas. Las posibilidades de hacer algo juntos sin tecnología son infinitas.

Establezca un horario fijo para usar la tecnología: Como parte de su rutina diaria, establezca periodos para el uso de los dispositivos. La Asociación Americana de Pediatría recomienda limitar el uso de tecnologías a menos de dos horas al día para niños mayores de dos años. Por otro lado, evite exponer a niños menores de dos años a cualquier tipo de pantalla.

Limite el uso durante las comidas: Comer en la mesa mejora el ambiente de unión familiar y fomenta hábitos saludables. Evite que los niños coman frente al televisor o que utilicen celulares o tabletas, pues esto les quita el apetito y el interés por la comida.

Fomente la actividad física: Cuando los adultos hablamos de ejercicio, pensamos en correr o levantar pesas. Sin embargo, en el caso de los niños hacer ejercicio significa jugar y estar físicamente activos.

Algún día sus hijos crecerán, serán adolescentes y luego adultos que levantarán el vuelo en la vida. Lo más valioso que se llevarán con ellos son los recuerdos que tendrán de su familia, que luego imitarán en la propia. Seamos padres y madres intencionales en la educación de nuestros hijos y volvamos a la tecnología una herramienta que nos ayude y facilite la vida en muchos sentidos, pero no permitamos que la tecnología nos domine y marque el paso en el que debemos educar a nuestros hijos.

Para blogs, tips e ideas sobre la vida y las relaciones interpersonales, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

Mide Dos Veces Para Cortar Solo Una

Mide Dos Veces Para Cortar Solo Una

De los Blogs de ¡Qué Gente, Mi Gente!, por
Eva Fleming

¿Recuerdas alguna lección que aprendiste de forma difícil? Una colega me contó que cuando ella comenzó la universidad, sus padres le enviaban una cantidad modesta de dinero para ayudar con la comida y otros gastos esenciales. Su primer mes viviendo sola gastó todo su dinero en una parranda con los amigos y tuvo que pasar el resto del mes comiendo solo avena de desayuno, comida y cena ya que sus padres se rehusaron a mandarle más dinero para re-emplazar el que gastó. Esta fue la única y última vez que salió de parranda con sus amigos sin primero medir las consecuencias de sus hechos.

Al igual que ella, todos tenemos alguna historia sobre algo que aprendimos de forma difícil y cómo estos errores nos convirtieron en mejores personas en el camino.  Pero en estos días se nos hace más y más difícil encontrar a personas que han enfrentado este tipo de adversidad porque la mayoría de los padres del siglo 21 tenemos aversión a riesgos y muy poca tolerancia para el fracaso y si nuestros hijos gastan todo el dinero en una parranda en asuntos de horas ya les estamos transfiriendo más dinero a sus cuentas bancarias  para que no sufran.

Pero si deseamos ver a nuestros hijos transformados en adultos ingeniosos y competentes debemos estar dispuestos a dejarlos asumir las consecuencias de sus acciones. Nuestros hijos deben aprender, como todo buen carpintero, a medir dos veces y cortar solo una vez. Actuar de forma impulsiva, sin pensar, es igual que cortar sin medir.

Chris Hudson, el autor de Criando Adolescentes Fuertes, nos da seis razones para dejar de mimar a nuestros hijos y dejarlos que enfrenten las consecuencias de sus acciones.

  1. Para que aprendan a adaptarse
  2. Para que se les quite el miedo al fracaso
  3. Para que aprendan a responsabilizarse
  4. Para que aprendan a salir hacia adelante
  5. Para que aprendan a lidiar con el desaliento
  6. Para que no sean reclamadores

Claro que muchas veces debemos dar a nuestros hijos una mano cuando se están ahogando, pero mientras más años cumplen, menos ayuda nuestra deben requerir. La madurez trae consigo la habilidad de medir consecuencias. Los hijos no necesitan ser protegidos de las consecuencias de sus actos; lo que necesitan es que les enseñemos a medir antes de cortar.

Para más blogs, tips e ideas sore la crianza de los hijos, síganos en las redes sociales @lazosdefamilia y @quegentemigente.

Saca el Tiempo para Disfrutar a tu Familia este Verano

Saca el Tiempo para Disfrutar a tu Familia este Verano

Por
Eva Fleming

El sábado pasado, mi hijo de diez años y yo fuimos al mercado, temprano en la mañana, en busca de frutas frescas. Me fui caminando y él me siguió en su bicicleta. Una vez ahí, escogimos de entre nuestros productos favoritos y regresamos a la casa a hacer jugo fresco de naranja y batidas de frambuesa para llevarnos a la playa en este día caluroso.

Una vez en la playa, pasamos unas horas placenteras con bebidas refrescantes, yo, disfrutando el mar tranquilo y apacible mientras los chicos buscaban más adelante las olas de más poderío para montarlas con su “boogie board”. Después de unas horas, la temperatura se elevó y aunque la playa es paradisiaca tenemos que huir a nuestras casas para escapar del sol floridano.

Estos momentos veraniegos crean memorias y unen nuestros corazones fortaleciendo así el vínculo familiar. Tenemos que hacerlo cada vez que podamos, pues nuestros calendarios se llenan rápido y el tiempo se hace efímero. En mi hogar, por ejemplo, mi chiquito está yendo a un campamento de karate durante la semana y el otro está envuelto en un programa de misiones con sus compañeros de la iglesia. Si yo no hago un esfuerzo especial para reunirlos en el calor familiar, terminamos todos haciendo lo nuestro y nunca nos juntamos para celebrar la bendición que resulta ser nuestra familia.

Cada persona es diferente, por lo que para cada uno la definición de “fun” o diversión, cambia. Para mi esposo leer un libro es divertido y para mi hijo adolescente es tirarse de la cascada más alta. Es por ello que cuando nos vamos a divertir como familia siempre me gusta tener presente los gustos y las necesidades de todos.

Para divertirse en el verano no hay que gastar miles de dólares en Disney; una manguera y globos de agua es todo lo que necesitas. Abre la llave afuera en una tarde calurosa y comiencen a tirarse vejigas de agua y tendrán la misma satisfacción con dos dólares y cincuenta centavos que tienen en un crucero a las Bahamas. Lo que importa no es cuán caro resulte la actividad, sino cuánta unidad traiga a la familia. Pues sabemos que los niños que son criados en un medio ambiente saludable, lleno de momentos de alegría y con padres que tienen contentamiento en todas las circunstancias, son los que terminan transformando el mundo.

Nuestros cerebros y el de nuestros hijos pueden funcionar mucho mejor si aprendemos a minimizar el estrés. La estructura del cerebro siempre está atravesando por cambios, gracias a su plasticidad. Cuando incluimos actividades que se salen de la norma, de la rutina y el estrés diario, podemos mejorar la conectividad y la estructura del cerebro, ayudando a nuestros hijos y a nosotros mismos a rendir más a la hora de hacer nuestras tareas diarias.

Claro que debemos insistir en que nuestros hijos hagan sus oficios en el hogar y completen sus tareas. Pero lo que ellos más necesitan es que juguemos con ellos. Las familias que juegan juntas, permanecen juntas. No es difícil impresionar a un niño. Pequeños momentos de karaoke, jugar a las escondidas, sacar el juego de ajedrez o hacer jugos naturales de naranja y frambuesa es todo lo que se requiere para traer una sonrisa a sus labios una tarde de verano.

Para más blogs sobre relaciones saludables y más, síguenos en las redes sociales como Lazos de Familia.

Aprecia los momentos con tu familia y de ser necesario, busca la reconciliación.

Aprecia los momentos con tu familia y de ser necesario, busca la reconciliación.

Tomado de

¡Qué Gente, Mi Gente!

¿Existe una conversación que lamentarías no haber tenido con un ser querido si una desgracia le llegara a pasar? Dile a tu familia que la amas, aprecia los momentos que disfrutas con ella y de ser necesario, busca la reconciliación. Recuerda que nuestros días están contados. Este es el caso de Josué, quien después de haber tomado decisiones que han afectado para la mal la relación con su hija, ahora busca la reconciliación.

Las madres que como Anabela se molestan cuando un padre que se ha desaparecido quiere re-entrar a la vida de sus hijos deben aceptar la reanudación de la relación pero con cautela y observación.  Ellas tienen el derecho y la obligación de permitir que el padre entre de nuevo a la vida de sus hijos tanto como primero establezcan límites estrictos en la relación y no le den acceso ilimitado, por lo menos al principio mientras pasa la prueba de sinceridad y honestidad. Pero no deben dejar de sentirse optimista aunque sea de forma cautelosa ya que un hijo que tiene el apoyo tanto del padre como de la madre se siente mucho mas conectado.   La conexión es clave para la salud emocional. Los jóvenes desconectados terminan cometiendo crimines de violencia.  Es que los seres humanos valoramos la pertenencia. La pertenencia es un sentimiento irresistible que existe en la naturaleza humana.  Cuando pertenecemos podemos identificarnos claramente y responder a nuestro medio ambiente. La persona que se siente desconectada, especialmente de su padre o madre biológica experimenta soledad. Es por esto que es de suma importancia desarrollar nuestras relaciones y no posponer ni un segundo más la reconciliación.

Las buenas relaciones no surgen como por arte de magia. Hay que trabajar para hacerlas florecer. Este cambio debe ser deliberado, no va a surgir por sí solo. Por lo que debemos hacer todo lo posible de que no se ponga el sol sin primero haber tratado de buscar a ese alguien de quien nos hemos distanciado y comencemos a reconectarnos y reconciliarnos especialmente si ese alguien es un padre o madre biológica.

Para más blogs sobre relaciones saludables y más, síguenos en las redes sociales como Lazos de Familia.

El Papel de Padre que Desempeña mi Esposo

El Papel de Padre que Desempeña mi Esposo

Por
Eva Fleming

No sé tú, pero de vez en cuando yo observo y reflexiono sobre el tipo de padre que mi esposo es para nuestros hijos y una sonrisa furtiva pasa por mis labios. Él no es el padre divertido y energético que lanza a los niños en el aire o juega con ellos en la corte de básquetbol. Pero cuando veo a mis hijos creciendo y madurando, independizándose y abrazando la vida, tengo que admitir que este hombre tan reservado ha hecho algo muy bien. ¿A qué más podría atribuir el hecho de que mis hijos son tan adaptables, trabajadores, responsables, respetuosos y enfocados? ¿Sería tal vez, porque viven bajo la influencia de la mano estable de un padre que los lleva a las prácticas de karate todas las semanas, les confía trabajos grandes, les tiene expectativas altas y les provee los recursos para que ellos triunfen? Yo así lo creo.

Mi esposo ha estado proveyendo para nuestra familia física y financieramente por casi tres décadas. Pero mejor aun, él provee un hogar estable donde el amor y la confianza pueden florecer. He hecho las siguientes observaciones sobre el tipo de adiestramiento paternal que veo bajo mi techo:

  1. El papel que desempeña mi esposo es una expresión de masculinidad. La verdadera virilidad modela un comportamiento saludable y caritativo en las relaciones. Esto es bueno para mis hijos porque ellos están aprendiendo a encontrar su lugar en la sociedad con el poder de un buen modelo. Y es fantástico para mi hija porque la forma primordial con la que ella ha aprendido cómo los hombres se comportan en una relación saludable, ha sido observando a su padre. La mayoría de los divorcios y la violencia doméstica sucede a hombres y mujeres que crecieron sin un padre modelando un comportamiento compasivo en el hogar (Steve Stosney, Ph.D).
  2. El papel de mi esposo es integral para el bienestar de nuestra familia. Yo sé lo que los estudios hechos por gigantes de las ciencias sociales han descubierto sobre la paternidad y la lista es larga. Te invito a que leas el libro Fatherless America de David Blankenhorn. Blankerhorn dice, “que la falta de padres en los hogares modernos es la tendencia más dañina de esta generación.” Pero nuestra familia se ha beneficiado de hijos emocionalmente estables que sobresalen en sus estudios académicos, no demuestran desórdenes de comportamientos y no se involucran en comportamientos agresivos todo porque, estoy segura, hay una figura paterna que toma su papel en serio en nuestro hogar.
  3. La paternidad es buena para mi esposo. La bioquímica y actividad neural que se ha activado en su cerebro después de convertirse en padre, literalmente, lo ha mantenido vivo y enfocado. Amar a sus hijos y sacrificar las comodidades personales para verlos triunfar ha convertido a mi esposo de un soltero egoísta a un ser humano altruista y abnegado. El tal vez lo empuja hasta al límite ya que todavía maneja un auto de 15 años para hacer el sacrificio financiero que beneficia a su familia.

Si preguntas a mis hijos sobre su padre, lo primero que te dirán es, “cuando tengo una inquietud y le pregunto a mi padre, él averigua más de lo que yo pensaba sería posible. El mira las cosas desde todos los ángulos, es muy detallado. Esto me comunica que mis inquietudes sí le importan y desea que tome la mejor decisión posible. Mi padre, realmente, tiene mi bienestar en mente.”

En mi hogar, mi esposo es honrado por su carácter, lo cual, ahora que lo pienso mejor es la misma razón por la cual mis hermanas y yo honramos a mi propio padre. Era un hombre de principios, compasivo, altruista y visionario. Mi esposo es honesto, responsable, confiable y detallado. ¿Y tú (o el padre especial que vive en tu hogar), qué atributos de carácter estás pasando a tus hijos? Ya seas un padre activo, intrépido, afectuoso o uno reservado, estable o determinado, nuestra sociedad te necesita y tu familia también.

Mientras que la representación de los artistas de Hollywood en roles paternos como los de Homero Simpson con su mal humor, vulgaridad, negligencia, torpeza, borrachera y personalidad ignorante e idiotizada puede ser cómica, es definitivamente incompleta y gracias a Dios no representa a todos esos maravillosos padres que yo conozco. En estos días la seriedad del rol de un buen padre va en aumento. ¡Y esto sí que es muy buena noticia!

Para más blogs sobre relaciones saludables y más, síguenos en las redes sociales como Lazos de Familia.

Menos Tecnología, Más Naturaleza

Menos Tecnología, Más Naturaleza

Por
Verónica Ávila

Llegó la primavera y con ella un sinfín de oportunidades para conectarte con la naturaleza y aprovechar los beneficios que puede traer a tu vida y la de los tuyos.  ¿Cuándo fue la última vez que saliste a caminar de la mano de tu pareja por un sendero en el bosque? ¿O la última vez que tuviste un día de campo con tu familia? ¿Recuerdas la última vez que salieron a pasear en bicicleta?

Vivimos en un mundo manejado por la tecnología donde cada uno está metido en su propio mundo, menos en el mundo actual. La tecnología, aunque nos conecta con gente a la distancia, nos desconecta de aquellos que están cerca. ¿Qué ironía no?

Además, su uso, en exceso, tiene efectos negativos, tanto en adultos como en nuestros hijos, como: La falta de sueño, aislamiento, obesidad, mala postura y dolor del cuello y periodos cortos de atención.

Y eso no es todo.  Según un sondeo hecho a jóvenes, por el Centro de Investigaciones Pew en el 2015:

  • 88% de los adolescentes en EU tienen acceso a un teléfono móvil; 73% de ellos a un teléfono inteligente.
  • 90% envía mensajes de textos, con un promedio de 30 textos al día.
  • Pasan un promedio de 9 horas al día en las redes sociales Facebook, Instagram, Snapachat, entre otras.

Los adultos no nos quedamos atrás, pues pasamos un promedio de 2 horas en las redes sociales. Además, aunque el número de “amistades” en Facebook, Instagram o Snapchat aumenta, considerablemente, la verdad es que la mayoría de las relaciones digitales son relaciones vacías. Y aunque las relaciones digitales están a un brazo de distancia, desafortunadamente, obstruyen la oportunidad de una inversión emocional y la vulnerabilidad de una relación en vivo y a todo color, es decir en persona.

Por eso, hoy te invitamos a conectarte nuevamente con la naturaleza y sus bellos regalos. Al hacerlo, podrás reconectarte con los tuyos también. He aquí solo algunos beneficios de la naturaleza para nuestra salud:

  • Reduce el estrés y la fatiga mental – Con realizar una actividad física de unos cinco minutos en un entorno natural, conseguimos mejorar el ánimo y la autoestima.
  • Disminuye irritabilidad y agresividad – Las personas que viven en entornos verdes muestran niveles más bajos de irritabilidad y agresividad que quienes viven en entornos urbanos sin naturaleza cercana. (William Sullivan, Frances Kuo y Andrea Taylor, Universidad de Illinois).
  • Aumenta la autoestima – Realizar una actividad física, de al menos cinco minutos en un entorno natural, incluidos parques urbanos, mejora el ánimo y la autoestima.
  • Aumenta el rendimiento y a potenciar el control de la disciplina y los impulsos propios.
  • Mejora la capacidad de concentración- Pruebas científicas (British Journal of Sports Medicine) demuestran que caminar en la naturaleza y pasar tiempo bajo árboles de sombra de hoja provoca cambios electroquímicos en el cerebro que puede llevar a la gente a entrar en un estado altamente beneficioso de “atención sin esfuerzo”.
  • Refuerza pensamientos positivos – Pasar tiempo en la naturaleza aumenta la felicidad o la presencia de estados emocionales positivos, amplía la capacidad de pasar de pensamiento a acción de un individuo.
  • Ayuda a las personas con problemas de salud mental – Según un estudio realizado en la Universidad de Essex, Reino Unido, las personas con depresión, ansiedad y otras enfermedades de carácter mental se sienten mejor al estar en contacto con la naturaleza.
  • Mejora la imaginación y la sociabilidad – Pasar el tiempo al aire libre, rodeado de naturaleza, estimula la creatividad y la sociabilidad. En el caso de los niños, fomenta además su autonomía, al experimentar con los cinco sentidos su relación con el mundo exterior.
  • Esencial para el desarrollo saludable de los niños – La exposición directa a la naturaleza es esencial para un desarrollo saludable de la niñez y para la salud física y emocional de niños y adultos.  (Richard Louv, presidente de la fundación Children and Nature, ‘Last child in the Woods’).

Así que, no esperes más y sal a disfrutar de la naturaleza con tu cónyuge, tus hijos y/o tus amigos. ¡Te hará mucho bien!  Créeme que Facebook e Instagram pueden esperar.

Para más ideas, tips y otros blogs sobre la familia y las relaciones interpersonales síguenos en las redes sociales @lazosdefamilia.

Haz el Tiempo para Divertirte con tus Hijos

Haz el Tiempo para Divertirte con tus Hijos

Por
Bill Ferrell

El año pasado, mi hijo cumplió 30 años, así que decidimos hacer algo especial. ¡Lo sorprendimos!

Mi esposa, mi hija y yo volamos a Boston, donde vive con su esposa y sus tres hijas. El no sabía que vendríamos, solo lo sabía su esposa. Llegamos a la 1:00am. Así es – una hora después de la media noche. ¿Qué quieres? Queríamos sorprenderlo.

Una vez aterrizamos, tomamos un Uber a su casa. Le enviamos un texto a mi nuera y ella nos esperó para abrirnos la puerta. Muy silenciosamente entramos a su habitación y abrimos la puerta.

Ahí estaba dormido. Debajo de la colcha pesada. Me recordó cuando él era un bebé. Mi esposa y yo entrabamos a su cuarto solo para verlo dormir. Escuchando el ritmo de su respiración. Viendo cómo se movía de arriba a abajo su pecho con cada respiro. Durmiendo profundamente.  Tan tranquilo. Tan en paz. Tan vulnerable. Tan contento. Tan hermoso. Acostado ahí como un bello querubín.

Y salimos tan lento como entramos. Asegurándonos de no despertarlo. Ahora ya tenía 30 años. Algunas cosas no cambiaron. ¡Oh! – pero otras sí.

A mi señal, los tres brincamos a la cama. Entre los tres le brincamos encima y le abrazamos gritando “SORPRESA. SORPRESA. SORPRESA.” Saltó como petardo y se sentó en la cama gritando, “AHHHHHHHHHHHH.”

Continuamos gritando, “SORPRESA, SORPRESA, SORPRESA.” Y seguía gritando, “AAHHHHHHHHHHHH.”

Volteaba los ojos de lado a lado. De rostro en rostro. Su cerebro intentaba comprender lo que estaba sucediendo. ¿Se trataba de un sueño? ¿Era realidad? ¿Una pesadilla?

El seguía gritando y nosotros nos echamos a reír. ¡A carcajadas! Mi hija se tiró al suelo – tratando de contener las ganas de ir al baño. Mi esposa no podía ni respirar de la risa. Y yo seguía gritando “SORPRESA.”

Finalmente, después de dos minutos, él se quedó en silencio. Se tocó el pecho. Su presión comenzó a regularse. Pasó saliva, tratando de controlar su respiración. Volteó a todos lados. Y luego empezó a dibujarse en su rostro una sonrisa de lado a lado.

“¡Me tomaron por sorpresa!,” dijo. ¡Fuimos exitosos!

Pasamos los siguientes días celebrando su cumpleaños – yendo a comer, jugando básquetbol, conversando, pasando tiempo juntos, reviviendo “la sorpresa” y divirtiéndonos mucho.

Los hijos son un regalo de Dios. Ser padre es un verdadero privilegio y una gran responsabilidad. También puede ser muy divertido.  Haz el tiempo para divertirte con tus hijos, sin importar su edad.

Por su bien y por el tuyo también. ¡La diversión es una parte importante de las relaciones y de la vida misma!

Ahora, tu versión de “diversión” puede que no sea como la “Diversión de la Familia Ferrer.” Pero cualquiera que sea – Crea memorias que disfrutarás en el momento y durante muchos años por venir.

Para más ideas, tips y otros blogs sobre la familia y las relaciones interpersonales síganos en las redes sociales @lazosdefamilia.

Cuatro consejos para enseñarles a nuestros hijos a ser agradecidos

Cuatro consejos para enseñarles a nuestros hijos a ser agradecidos

Por
Damaris Bran

Mientras cenábamos, mi hija de 11 años me dijo, “mami necesito un teléfono celular, estaba pensando en el IPhone 6, pero el IPhone 7 también me gusta.” Su declaración me causó gracia y aunque la respuesta acelerada en mi mente dicto un rotundo “NO”, tomé la oportunidad para ensañarle un principio de finanzas básico y le dije ¿necesitas un teléfono o quieres un teléfono? “Necesito!” me contestó con una fuerte convicción. La cena terminó con una buena conversación en donde hablamos de la diferencia entre el “quiero” y el “necesito.”

Los padres, muchas veces, nos preguntamos confundidos: “¿Por qué mis hijos no están felices con lo que tienen?”; “¿Por qué tienen esta incesante necesidad de tener más?”; “¿Por qué son tan malagradecidos?”. Querer y desear cosas es una característica humana. Tenemos impulsos básicos y uno de ellos es el de adquirir. Este es el que causa que seamos curiosos sobre nuestro mundo; alimenta nuestras ambiciones y nos hace ser apasionados por la vida. Pero si dejamos a este impulso solo y no hacemos ningún intento por controlarlo, puede llevarnos a sentir infelicidad y falta de satisfacción en la vida. Esto es lo que vemos en nuestros hijos: el impulso de adquirir en su forma más pura. Nuestra labor como padres es canalizar sus deseos dándoles un balance a través de no darles todo lo que piden sin olvidar la mera responsabilidad de cubrir sus necesidades básicas.

¿Cómo podemos lograr este balance en la vida de nuestros hijos pequeños y adolescentes? A continuación, daré cuatro consejos que les ayudarán a enseñarle a sus hijos cómo ser agradecidos.

Enséñeles el valor del dinero

Una manera práctica y al alcance para enseñarles a sus hijos el valor del dinero es llevándolos con usted a hacer la compra y señalándoles el precio de las cosas; así irán asimilando los conceptos caro y barato. Si sus hijos están ya en la pre adolescencia y la adolescencia usted pude involucrarlos en crear el presupuesto del mes, donde ellos pueden ver el costo de la renta, comida, autos, escuela, etc. En estas edades también puede darles una cantidad de dinero en efectivo que ellos puedan presupuestar para gastar durante la semana. Explícales que deben gastar este dinero primero en las cosas más necesarias.  Si se acaban el dinero antes de tiempo, no se lo reponga, así la próxima vez que usted les de dinero lo usarán con más sabiduría. 

Enséñeles a trabajar por las cosas que quieren y no necesitan

Los niños deben aprender, desde pequeños, el valor de los procesos que requieren esfuerzo, dedicación, paciencia y perseverancia. El trabajo es eso precisamente: un esfuerzo constante, atento y paciente que rinde sus frutos solamente con el tiempo. En este sentido, puedes enseñar este principio a tus hijos asignándoles que realicen ciertas actividades que estén de acuerdo a su edad y capacidades. A medida que vayan creciendo, sus responsabilidades deben ir aumentando y es importante que sepan que, si no las cumplen, nadie más las hará en su lugar y ello podría estropear el hecho de adquirir algo que desean y que de otra manera no podrán tener. Si tu adolescente quiere trabajar unas horas, siempre y cuando esto no se interponga en sus horarios de escuela, permítelo. Esto le enseñará responsabilidad y la capacidad de ver que el dinero no crece en árboles y que las cosas materiales tienen un valor.

Enséñeles el valor de dar

Cuando nuestra meta es enseñarles a nuestros hijos a ser agradecidos, debemos inculcar en ellos el deseo de dar. Es importante que hablemos con nuestros hijos de lo importante que es compartir y ser generosos, tener empatía por otros que son menos afortunados. Pero es, aun más importante, que como padres les modelemos el deseo de dar. Involucre a su familia en algún evento comunitario donde puedan servir, donar ropa y zapatos o dar dinero que le va a ayudar a otros a cumplir una meta. Hay muchos hospitales, organizaciones sin fines de lucro, escuelas, iglesias, organizaciones humanitarias, etc., donde ellos tienen la oportunidad de dar.

Controle sus propios impulsos de darle a sus hijos todo lo que piden

El deseo de todo padre es que sus hijos sean mejor que ellos. Eso puede, fácilmente, confundirse con darles todo lo material que ellos no pudieron tener cuando fueron niños. Al mismo tiempo, una cultura de dar sin límites crea hijos mal agradecidos y muy poco comprensibles a las crisis financieras que puedan surgir en el hogar. En un mundo donde los medios casi nos obligan a consumir constantemente, donde los niños y jóvenes son bombardeados para sembrarles necesidades inexistentes, todo padre de familia debe hacer algo para contrarrestar esta influencia. De alguna manera, hay que establecer límites, evitar “ahogar” a tus hijos en juguetes; cuidar de no darles más tecnología de la que en realidad necesitan. Una vida sencilla, casi siempre, es más plena que una vida donde sobran las cosas. Es más, el no siempre tenerlo todo ayuda a nuestros hijos a poner su atención en lo que más importa, en su familia, amigos, pláticas, juegos sanos, en vez de anhelar cosas que —en realidad— no son imprescindibles para su felicidad. En conclusión, muchas veces menos, es más.

Para más blogs, sugerencias y artículos relacionados al matrimonio, síganos en las redes sociales como @lazosdefamilia.

 

Frío, chocolate caliente y lectura en familia

Frío, chocolate caliente y lectura en familia

Por
Eva Fleming

Aunque mi padre viajaba mucho debido a su trabajo, siempre estaba presente en mi vida. Recuerdo muchas noches en las que compartía conmigo y mis cinco hermanas a la luz de una vela las experiencias y aventuras vividas en sus viajes.  En esos días era común perder la electricidad en las noches en la República Dominicana, por lo que en estas noches oscuras, mi madre preparaba un té de jengibre y unas hojuelitas de maíz y juntos compartíamos hasta tarde. Todas sus historias proyectaban visión y un entusiasmo por la vida que se quedaron impresos permanentemente en mi corazón. El, junto a mi madre, utilizaba estas experiencias para hablarnos de las dificultades de la vida y la forma de manejar los fracasos y los éxitos.

Es por eso que te sugiero, con mucha confidencia, que el chocolate caliente y la lectura en familia deben convertirse en una de tus prioridades este otoño e invierno. Estas no solo crean memorias positivas, sino también que nos ayudan a conectar con nuestros seres queridos infundiéndolos de valor y positivismo para enfrentar sus circunstancias diarias. Estudios han demostrado que el calor familiar entre padres e hijos tiene muchas ventajas. En las familias donde existe calor familiar existe mejor comunicación entre padres e hijos. Estos hijos tienen mejor estima propia, mejores calificaciones y mejor comportamiento en el hogar y la escuela entre otras cosas.

El tiempo familiar es importante tanto como para fortalecer a la familia como para fortalecer el espíritu de los hijos. Lo opuesto también es cierto, en la ausencia de un buen sistema de apoyo, el estrés externo ha ido aumentado y se ha hecho tan fuerte que aun las familias fuertes se están desintegrando.

El cerebro permanece flexible o plástico durante nuestras vidas, pero no al alcance espectacular que vemos durante la niñez. Los hábitos de manejo emocional que se repiten una y otra vez durante la niñez y los años de la adolescencia ayudan a moldear nuestro sistema interno de circuito. Esto hace a la niñez una ventana decisiva de oportunidad para moldear nuestras inclinaciones emocionales. Los hábitos que adquirimos durante la niñez se escriben con marcadores permanentes en nuestra arquitectura neural, por lo que se hacen muy difíciles de borrar en el futuro. Es por eso que la niñez es un época tan crucial para moldear las inclinaciones emocionales con las que vamos a batallar por el resto de la vida.

Cuando mi padre murió en septiembre 3, 2013, me dejó de herencia un legado de fe, una convicción firme, inteligencia para lidiar con relaciones, un sentido de responsabilidad hacia la comunidad y aspiraciones personales y familiares.

Si deseas dar apoyo a tus hijos y dejarles un legado, especialmente, en una época en la que la causa más común de incapacidad entre adolescentes es la enfermedad mental,  no existe mejor forma que en el calor de la familia. Durante esta temporada de frío, en vez de dispersarse todos por la casa, comienza una jarra de chocolate caliente, abran un buen libro juntos  y propón en tu corazón disfrutar a tus hijos y a traspasarle valor, fe y tu visión por su futuro.

Para más ideas, blogs y tips sobre la familia, visita nuestras redes sociales @lazosdefamilia.