Unidad Familiar: El Ingrediente Principal Para Disminuir El Estrés En Casa

Unidad Familiar: El Ingrediente Principal Para Disminuir El Estrés En Casa

Por
Elizabeth G. Woehr

La unidad familiar hace posible que desarrollemos las habilidades que necesitamos para resolver y enfrentar los causantes del estrés, que afectan no solo al integrante que esta lidiando con algún problema en particular, sino también a la familia en su totalidad.

Logramos una unidad familiar fuerte cuando estamos claros sobre cuál es la visión y misión que tenemos como núcleo familiar.

Obviamente todos queremos y anhelamos tener una familia saludable en todo el sentido de la palabra. Queremos que cada miembro de la familia se desarrolle física, mental, emocional, y espiritualmente de manera saludable. Esto no significa que podemos lograr un hogar totalmente libre de estrés, pues es en la casa donde la familia tiene que sentir la libertad de conversar sobre sus problemas o situaciones estresantes.

Entonces lo importante es saber cómo lidiar con y poder bajar el perfil del estrés. Para que esta visión se cumpla cada miembro deberá cumplir con un rol o una misión. Será entonces necesario hablar de los siguientes aspectos:

No ignore las situaciones estresantes. El ignorarlas nos llevaría al aislamiento o la soledad, y eso no contribuye a la solución del estrés. Basta que un solo miembro de la familia esté enfrentando una situación estresante para que toda la familia se estrese y viva un ambiente familiar tenso.

Converse acerca de las situaciones estresantes y enfrente las causales. Para esto es importante elegir el momento o lugar apropiado. Evite conversar en la cama o en la mesa mientras comen, a menos que sea una “emergencia”. Recuerdo que mientras los hijos crecían teníamos la costumbre de orar antes de dormir. A veces lo hacíamos en familia, otras veces visitando cama por cama. Orábamos de manera especial por cada uno. Esto permite darle “un cierre” a la situación conversada o vivida durante el día evitando así que sigan cargando el estrés en sus sueños.

Aproveche los momentos lúdicos. El juego es otra manera de mantener la unidad familiar. Saber jugar y saber perder se aprende en familia. Hacer énfasis en que el juego no necesariamente es para competir sino para relajarse, divertirse y aprender una forma diferente de lidiar con el estrés.

Mantenga cierta estructura en cuanto a sus horarios, actividades y el orden en la casa; esto mantendrá alejado al estrés. Esto refuerza el concepto de la unidad familiar. Sería conveniente tener un calendario grande y visible en alguna parte de la casa, en el cual todos anotan sus actividades. Así todos podrán saber lo qué está ocurriendo en la vida de cada uno. Nos ayuda para ver objetivamente si estamos involucrados en más actividades de lo necesario; así podremos priorizar las actividades y poner límites, en caso que estamos llenando el calendario de actividades sin dejar lugar al descanso o a la vida en familia.

En el calendario podemos anotar las responsabilidades caseras de cada miembro de la familia. Esa fue nuestra experiencia, cuando mi esposo estudiaba su doctorado y yo la maestría; fueron tiempos muy difíciles. Aún conservo uno de esos calendarios. Es también parte de la estructura mantener un orden en casa; tener lugar para las cosas y poder así encontrarlas con más facilidad, etcétera. Esto solo es posible cuando la familia se pone de acuerdo y hay unidad.

Prepárese para ocasiones especiales e inesperadas, tales como cumpleaños, viajes, enfermedades, etcétera. Así podrá comprar de a poco las cosas que necesitará para celebrar los cumpleaños. Revise su botiquín para deshacerse de medicinas básicas y de artículos de primeros auxilios que estén vencidas. Prepárese para viajes personales con su cónyuge o en familia. Si es un viaje familiar involucre a sus hijos en la preparación y delegue responsabilidades. Cada uno puede ayudar a empacar su maleta y, dependiendo de la edad, entregue a cada uno una lista de las cosas que pondrán en ella. A nuestra hija más pequeña, que estaba en edad pre-escolar, le dábamos una hoja con dibujos de las cosas que tenía que empacar y así la hacíamos sentir que ella también colaboraba en la preparación del viaje. Si hay niños en casa que aún no tiene noción del tiempo y espacio, recomiendo por experiencia propia añadir en el calendario unos dibujos o “stickers” que les ayude a entender que la fecha del viaje se acerca, y así evitará el estrés causado por la pregunta diaria: “Mami, ¿cuándo y a qué hora nos vamos de viaje?”.

Sea creativo al manejar el stress. Algo que causaba estrés en nuestra casa, al momento de las comidas, era que los niños se peleaban por querer sentarse al lado de nosotros sus padres; y como ellos eran tres, generalmente uno de ellos terminaba frustrado. Además no estaban tan gustosos de ayudar a cumplir con la responsabilidad de poner o arreglar la mesa para comer. Mi esposo sugirió que al que le tocaba arreglar la mesa se le daría el privilegio de decidir, también de forma creativa, quién se sentaba dónde. Eso puso fin al problema y todos lograban ayudar, y también disfrutar por turno su puesto de “privilegio” en la mesa.

Esto, y mucho más, nos ayudará a lograr bajar el nivel de estrés en la familia. La mejor manera de lograrlo es mantenernos unidos, detectando causas del estrés, dialogando sobre ellas, buscando maneras de enfrentar éstos juntos, y cumpliendo con nuestros roles asignados para superarlo. Esto, además, creará oportunidades para establecer un ambiente familiar donde toda la familia se sienta a gusto y para que nuestros hijos aprendan a controlar el estrés cuando tengan sus propias familias.

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